sábado 4 de julio de 2009

Manipulación cultural judía

Hablar con Judíos (o no)
Kevin MacDonald. 10 de febrero 2009

Un tópico del que apenas se discute, es el de la agresión hostil que debes soportar, si te atreves a tratar sobre ciertas sensibilidades judías. No hablo de la racionalización sofisticada que puedas encontrar en los medios informativos principales, o de las tácticas difamatorias de organizaciones como la ADL o la SPLC. No, estoy hablando de agresiones personales. Hay algo absolutamente primario en ello. Hay un blog franco y refrescante de Karin Friedemann, una antisionista étnicamente judía. Ella señala la “violenta intolerancia” que los defensores de Israel muestran a la gente de diferentes opiniones.

A los judíos norteamericanos se les entrena desde la infancia a interactuar con los no judíos con engaño y de forma arrogante, coordinados unos con otros, para destruir emocionalmente a los Gentiles y a los críticos de Israel, así como adicionalmente destruir sus carreras e interferir en sus relaciones sociales. Realmente esto es algo deliberado, malvado, es un comportamiento planeado y motivado por una furia narcisística farisaica…El problema es que a los Gentiles se les enseña a través de la presión y violencia emocional ejercida por los medios de comunicación y el sistema educativo a ser muy sensibles al sufrimiento judío, así cuando un sionista se indigna porque un gentil cuestiona su visión del mundo, el gentil debe entonces luchar contra su propio ser en una dura batalla con su "judío interior" que le hace sentir inadecuado e intimidado. Pero al judío no le importa si hiere a otros. A los judíos solo les preocupa lo que es bueno para los judíos.

Una vez hice llorar histéricamente a un hombre de 50 años porque le dije suave y afectuosamente que los Judíos no eran tan únicos. Solo le dije que los Judíos, como cualquier otra persona, tiene buenos y malos tiempos. Tiempos en los que fueron masacrados y tiempos en los que masacraron. Como cualquier otro pueblo. Imagina lo que hizo después. Me maltrató emocionalmente y me insultó, cortando toda comunicación. El comportamiento judío es tan predecible que realmente da miedo.

Si mencionas cortar el dinero [a Israel] o si mencionas el posible compromiso de vivir con los palestinos como iguales en un solo estado, se enfurecen y empiezan a usar tácticas intimidatorias, a menos que tengan alguna razón para temerte, en cuyo caso te evitan y te denuncian a las autoridades, intentan que te arresten o intentan destruir tu carrera o tu estatus social mediante la calumnia.

Todos los sionistas creen en el mito de los "1000 años de sufrimiento judío" y creen que el mundo les debe una compensación por el sufrimiento 'único' de sus antepasados". Es un punto de vista loco y criminal. Resuelven sus contradicciones entre sus creencias de que son los tipos buenos y lo que realmente les están haciendo a sus vecinos, tanto en Oriente Medio como en los EEUU, desarrollando problemas de salud mental. Muchos sionistas son esquizofrénicos funcionales.


Estas tácticas no se restringen solo a los críticos del sionismo. Como alguien que ha experimentado un aluvión de emails hostiles de sus colegas de facultad, puedo atestiguarlo. Rápidamente uno se da cuenta que la reivindicación de la legitimidad de la identidad blanca y sus intereses, produce un aluvión de hostilidad. Esto a pesar del hecho que todo el espectro político judío apoya fuertemente el sionismo racial. Una persona me envió recientemente esto:

He encontrado a muchos judíos liberales, políticamente correctos que reaccionan vehemente (casi violentamente) a los comentarios más inocuos sobre cualquier tópico relacionado con Israel o los Judíos. Un judío, cuando mencioné que fui con mi esposa a Rusia, se pasó varios minutos echando espuma por la boca contra los rusos. Otro, cuando escuchó que yo sentía compasión por los problemas de los palestinos quiso saber quién era yo y cómo me atrevía a decir eso. A menudo tienen tolerancia cero por cualquier diferencia de opinión.

Los medios de comunicación constantemente presentan imágenes del sufrimiento judío— hay un exceso de películas sobre el Holocausto. Pero los medios ignoran otras situaciones, como por ejemplo las primeras décadas de la URSS y ahora en el Gran Israel, donde los Judíos han infligido un sufrimiento horrible. Estoy leyendo el libro de E. Michael Jones: El espíritu revolucionario judío y su efecto en la Historia. Es estremecedor leer su relato de violencia judía ejercida contra los no judíos en el mundo antiguo, particularmente la persecución de Cristianos siempre que tuvieron el poder para hacerlo. Mucho antes de que los Cristianos tuvieran ninguna influencia en la política de Roma, las quejas de los Cristianos sobre los Judíos no eran estereotipos basados en la memoria histórica, sino que surgían de la experiencia directa con los Judíos:

Orígenes entendió que la calumnia judía ayudó a que se persiguiera a los Cristianos, y que el odio Judío era un hecho en la vida de los Cristianos, que se mantuvo tras las repetidas derrotas de la política mesiánica” (las derrotas de los rebeldes Judíos a las manos de los Romanos entre los años 70 y 135 DC) (p. 69).

Esta es la base de mi preocupación de lo que les pasará a los blancos cuando los Judíos formen parte de una élite hostil en una América en la que los blancos serán minoría. Los no judíos absorben estas imágenes de los medios y se sienten inadecuados, intimidados emocionalmente. Acaban identificándose con el agresor, parecido a un rehén golpeado hasta las cejas, o como sugiere Friedemann, como una esposa maltratada. O mantienen sus amistades pero evitan hablar de nada relacionado con Israel. Los no Judíos siguen a su “judío interior” porque han internalizado las imágenes del sufrimiento judío. Por tanto ayudan y justifican la brutalidad y agresión judía.

Los no judíos que persisten en criticar a la comunidad judía organizada son amenazados con perder su fuente de ingresos y acabar en el ostracismo social. Como escribí en un artículo la comunidad organizada judía no cree en la libertad de expresión. Es importante recordar que cuando los Judíos dominaban en la URSS en las primeras décadas de la Revolución, el gobierno controlaba los medios de comunicación, se prohibió por ley el antisemitismo, hubo asesinatos masivos de Cristianos y se destruyeron iglesias Cristianas e instituciones religiosas.
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La gente honesta acaba dándose cueta de que cuando se trata de cuestiones críticas como Israel o la América multicultural, las divisiones entre los Judíos son una ilusión. (Friedemann ha renunciado a su identidad judía.) Como dice el marido de Friedemann, Joachim Martillo, escribe “los Judíos, que quieren ser seres humanos decentes, no tienen otra opción que renunciar a ser Judío y servir a la lucha antisionista ya.”
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Esto es lo que pasa cuando gente inteligente y honesta que trabaja duro para que sus estudios sean correctos, son sin embargo difamados como antisemitas, culpables del más vil de los pecados. No es sorprendente que Abe Foxman — el primer defensor del statu-quo racial sionista en Israel — dedicara todo un libro a calumniar a Mearsheimer y Walt. Simplemente, no merece la pena hablar con esta gente, o tomar en serio lo que dicen de nosotros.

Sabemos que el gobierno de Israel está firmemente en las manos de los sionistas raciales — seguidores de Vladimir Jabotinsky y su visión de la diferencia racial y la superioridad del pueblo judío. Ciertamente, la única cuestión en las elecciones israelíes es saber qué rama del sionismo racial formará el siguiente gobierno. Se sabe que el sionismo racial ha ganado completamente en Israel cuando Kadima — el partido de Ariel Sharon, Ehud Olmert, Tzipi Livni y la invasión de Gaza — es descrito por Benjamin Netanyahu como el partido de la izquierda. LA Times lo denomina centrista, pero como escribe el activista por la paz israelí Uri Avnery, Livni “grita a los cielos contra cualquier diálogo con Hamas. Objeta sobre el acuerdo de alto el fuego. Intenta competir con Netanyahu y [Avignor] Liberman con mensajes nacionalistas desenfrenados.” De hecho, la única preocupación de Netanyahu es que el abiertamente racista Liberman — un discípulo del infame Meir Kehane — le pueda quitar muchos votos al Likud.
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Una vez más vemos en funcionamiento el principio general que muestra que dentro de la comunidad judía, los elementos más extremistas dominan y arrastran al resto de la comunidad judía con ellos. Como escribí en "Sionismo y la dinámica interna del Judaismo," "con el tiempo los más militantes, los sionistas expansionistas (los Jabotinskyistas, el partido Likud, los fundamentalistas, y los colonos de la franja de Gaza) han ganado el día a día y continúan presionando para que Israel se expanda. Esto conduce a enfrentamientos con los palestinos y una creencia ampliamente extendida entre los Judíos que el mismo Israel está bajo amenaza. El resultado ha sido una consciencia de grupo creciente entre los Judíos, y en última instancia mayor apoyo para el extremismo sionista entre toda la comunidad judía organizada americana".

E. Michael Jones (El espíritu revolucionario judío y su efecto en la Historia, p. 42) ha extrapolado este argumento al mundo antiguo. Muestra cómo la comunidad judía fue arrastrada hacia el fanatismo por los Zelotes que expulsaron a los seguidores de Jesús de la sinagoga y adoptaron un camino desastroso revolucionario contra Roma, que finalmente les llevó a las derrotas de los años 70 y 135 DC
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Los políticos que dirigen Israel son más racialistas y nacionalistas que los políticos norteamericanos o europeos. Como señala Avnery:
En cualquier otro país, el programa de Liberman sería calificado de fascista, sin comillas. Ningún gran partido occidental se atrevería a solicitar [la anulación de la ciudadanía israelí a los árabes]. Los neo-fascistas en Suiza y Holanda quieren expulsar a los extranjeros, no anular la ciudadanía de quienes hayan nacido ahí.

Cuando Joerg Haider entró en el gobierno austriaco, Israel llamó a su embajador en Viena como protesta. Pero comparados con Liberman, Haider era un liberal, y también lo es Jean-Marie le Pen.

Netanyahu ha anunciado que Liberman será “un importante ministro” en su gobierno, Livni ha insinuado que estará en su gobierno, también, y Barak no ha excluido esa posibilidad.

Kevin MacDonald es profesor de psicología en la universidad del estado de California Long Beach.

miércoles 1 de julio de 2009

Daniel Estulin: Los secretos del Club Bilderberg (V): Fin

Viene de aquí.

Michel Chossudovsky, que escribe en uno de los mejores periódicos de investigación, Covert Action Quarterly, afirma que «mientras el financiero George Soros [el emigrante húngaro se gastó 100 millones de dólares en expulsar a Milosevic] invertía en la reconstrucción de Kosovo, la George Soros Foundation for an Open Society abrió una sucursal en Pristina y creó la Kosovo Foundation for an Open Society (KFOS) como parte de la red Soros de “Fundaciones sin ánimo de lucro” en los Balcanes, Europa Oriental y la antigua Unión Soviética. Junto con el Fondo Post Conflictos del Banco Mundial, la Kosovo Open Society Foundation (KOSF) [proporcionaba] era un apoyo calculado «para el desarrollo de administraciones locales para permitirles servir a sus comunidades de manera transparente, justa y responsable», según un comunicado de prensa del propio Banco Mundial del 16 de noviembre de 1999 [«World Bank Launches First Kosovo Project», Banco Mundial y Kosovo Foundation for Open Society, Washington, 16 de noviembre de 1999 (Comunicado de prensa Nº 2000/097/ECA.68)]. Chossudovsky añade lacónicamente: «Puesto que la mayor parte de estas administraciones locales están en las manos del ELK, que tiene amplios vínculos con el crimen organizado, es poco probable que este programa alcance su objetivo declarado.»
«El multimillonario empresario [Soros] se ha convertido en el rey sin corona de la Europa Oriental y en el profeta de una sociedad abierta”. ¿Abierta a qué?», se pregunta Neil Clark el 2 de junio de 2003 en The New Statesman. En Globalresearch, Karen Talbot cita a Neil Clark en una revisión de su artículo: «La manera de actuar de Soros es usar algunos miles de millones de dólares, algunas organizaciones no gubernamentales y “un guiño del Departamento de Estado americano” para derrocar gobiernos extranjeros que son malos para el negocio” y para quedarse con los activos nacionales hasta ver reconocida su “benevolencia”. Este método ha funcionado para Soros y sus secuaces.»
«Sin embargo, las organizaciones que a menudo proclaman públicamente su indignación sobre las violaciones de los derechos humanos se han quedado calladas», escribe George Szamuely en The New York Press [«Western Civilization at The Hague», George Szamuely, New York Press]. «Las organizaciones no gubernamentales fraudulentas que son realmente agentes de los gobiernos occidentales, como la Human Rights Watch financiada por George Soros, estaban absolutamente encantadas con el tratamiento recibido por Slobodan Milosevic. Amnistía Internacional se queja de la grave situación de los presos de Al Qaeda en Guantánamo, pero calla sobre este abuso de un preso político», agrega Szamuely. Como nota al margen, sobre la a menudo citada inconsistencia en cuanto a las razones que llevan a Soros, un miembro del Bilderberg, a oponerse tan abiertamente a George W. Bush y cuyo odio hacia el presidente estadounidense es conocido y documentado, cuando sus intenciones son idénticas, Neil Clark señala lo siguiente: «Soros está enfadado no con los objetivos de Bush extender la Pax Americana y hacer que el mundo resulte más seguro para capitalistas globales como él, sino con la burda y grosera manera que emplea Bush para conseguirlo. Al desvelar claramente las ambiciones estadounidenses, Bush y su banda han cometido el grave pecado de destapar el juego. Durante años, Soros y sus organizaciones no gubernamentales han ido trabajando para ampliar las fronteras del “mundo libre” tan hábilmente que prácticamente nadie se había dado cuenta. Ahora un palurdo tejano y una cuadrilla de neoconservadores demasiado fanáticos han hecho saltar la liebre. [Soros] «ganó miles de millones en 1997 gracias a la crisis de las divisas del Este», concluye el periodista. Hay muchos más motivos por los que Yugoslavia, y luego Kosovo, fueron escogidas como víctimas de un asesinato internacional. La sección final de este capítulo incluye fragmentos de los informes que tratan de las posibles causas de la guerra.

¿Qué pasó con Milosevic?
Slobodan Milosevic falleció el mismo día en que su archienemigo Agim Ceku, ex comandante del ELK, fue elegido primer ministro de Kosovo. La muerte de Milosevic ha sido sin duda un alivio para el Tribunal de La Haya, que durante los últimos cuatro años ha intentado, sin éxito, condenar a un hombre que no ha cedido frente al mundo. Milosevic fue encontrado muerto en su celda el 11 de marzo de 2006, víctima de un supuesto ataque al corazón, casi tres días después de escribir una carta dirigida al ministro de Asuntos Exteriores ruso en el que le pedía que intercediera para obtener permiso del Tribunal de los Crímenes de la Guerra de los Balcanes para ir a Rusia a recibir tratamiento médico.
La muerte de Milosevic es el sexto incidente de este tipo de un serbio enjuiciado bajo la custodia del Tribunal de La Haya. En una rueda de prensa llevaba a cabo el 13 de marzo de 2006, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, afirmó que en su carta Milosevic se mostraba preocupado porque algunos de los métodos terapéuticos usados por los médicos del Tribunal Internacional de la antigua Yugoslavia estaban teniendo un efecto desastroso en su salud. En enero de 2006, los funcionarios del Tribunal habían denegado la solicitud de Milosevic de ir a Rusia para recibir tratamiento, a pesar de que el gobierno ruso ofreció total garantía de que el ex líder serbio regresaría puntualmente a La Haya tras finalizar su tratamiento.
El doctor Lev Bokeriya, jefe del Centro de Cirugía Cardiovascular Bakulev, dijo a la agencia de información rusa Itar Tass que «Milosevic pertenecía a la categoría de pacientes con una enfermedad coronaria leve. Podría haberse curado fácilmente. Si Milosevic hubiera sido llevado a cualquier hospital especializado ruso y se le hubiera sometido a un examen coronario gráfico, y se le hubieran colocado dos stents, habría vivido muchos años más». Bokeriya, que encabezó la delegación de cuatro médicos rusos que participaron en la autopsia en La Haya, afirmó en su informe que la causa evidente de la muerte fue «el estrechamiento del vaso sanguíneo principal, lo cual provocó un infarto de miocardio». Sin embargo, en este punto es cuando el tema se vuelve realmente interesante. Según mis fuentes en la KGB bielorrusa, que trabajaban para Stepan Sukhorenko, cuya descripción de los hechos ha sido confirmada categóricamente por fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y por agentes estadounidenses del contraespionaje de alto nivel que supervisaron el juicio de Milosevic, la «oportuna» muerte de Milosevic fue sin lugar a dudas un asesinato. El ex líder serbio estaba convirtiéndose en una importante vergüenza para la iniciativa liderada por Estados Unidos de llevar a ex criminales de guerra, un eufemismo para la alianza contra el Nuevo Orden Mundial, a su improvisado Tribunal de Justicia de La Haya, y se decidió quitar de en medio al estorbo de Milosevic. En Rusia, fuera del alcance de las balas, o más bien del veneno y de los asesinos, el ex líder se habría convertido en estandarte de la nueva Serbia, cuyos ciudadanos están más que desencantados con el amistoso abrazo de la alianza liderada por el Bilderberg. La autopsia oficial fue una mentira total. Un agente de la KGB, que permanecerá en el anonimato y que trabajó con Alexander Shelepin en el Departamento Internacional de la KGB, poco después de que el anuncio oficial se hiciera público, hizo el siguiente comentario a un conocido mío: «La desinformación no consiste sólo en mentir; se espera que sea una forma sutil de inducir a otro gobierno a hacer lo que uno quiere que haga, o de asustar o engañar a un gobierno extranjero para que no actúe o para que haga concesiones. Sin embargo, a este juego sólo pueden jugar dos.»
Sólo puedo concluir que en un futuro no muy lejano, un determinado líder occidental de alto nivel será víctima de un repentino y prematuro paro cardíaco. Se considera que la KGB, junto con los servicios secretos búlgaro y rumano, se encuentra entre los más hábiles envenenadores del mundo. Sin embargo, la KGB no está sola. La CIA y la División Británica de Investigación Química, Microbiológica y Bacteriológica de Porton Down se ocupa constantemente de refinar los métodos de asesinato. En la actualidad, hay más de 400 sustancias que pueden causar la muerte sin dejar rastro. Un medicamento de ese tipo, y el que probablemente mató a Milosevic, se llama Digitalis, que sólo se detecta en la autopsia. Los digitálicos únicamente deben tomarse en dosis debidamente medidas. La sobredosis de estas sustancias provoca un infarto de miocardio, imposible de distinguir de un paro cardiaco por causas naturales. Quienes nunca han sufrido una enfermedad cardíaca morirían de inmediato si les administraran digitálicos.
Otro caso famoso es el de Albino Luciani, el papa Juan Pablo I, a quien le suministraron digitálicos junto con Efortil, un medicamento para tratar la hipotensión. La mezcla le produjo la muerte inmediata al Papa que estaba a punto de introducir cambios drásticos en la jerarquía eclesiástica. La logia masónica dentro del Vaticano no iba a aceptar esos cambios de ningún modo y Luciani, que desconocía el poder al que se estaba enfrentando, no vivió lo suficiente como para llevar a cabo su misión.

Conclusión
Este conflicto, entre quienes aman la libertad y entre quienes quieren someternos, está lejos de llegar a su fin. Se han cosechado muchos éxitos, pero también ha habido muchas decepciones. Un grupo de decididos ciudadanos de todo el mundo que aman la libertad ha obligado a los todopoderosos miembros del Bilderberg a ponerse a cubierto, a volverse más reservados, más paranoicos y, en lo sucesivo, menos invisibles. A nuestra lucha se han unido hombres y mujeres de todos los servicios secretos de Occidente y de algunos de la Europa del Este. En los pasillos del poder pasan pocas cosas de las que no nos informen casi de inmediato nuestros contactos de confianza. Operamos desde la legalidad, contrastando tres veces nuestras fuentes, referencias y pistas. Este esfuerzo no resulta ni mucho menos fácil. Pero cuando me siento cansado por el sacrificio que me ha exigido esta lucha, pienso en los millones de personas de todo el mundo que han luchado y muerto para que un día, nosotros, la generación que les ha sucedido, podamos disfrutar de los privilegios de la libertad y de la búsqueda honesta y decente de la felicidad que nos ha permitido tener su sacrificio. Hubo una época, cuando me sentía desdichado, enfadado y frustrado porque nadie parecía escuchar, entender y ser consciente de los nubarrones que se cernían sobre nosotros, en que me sentí traicionado por la sociedad y me lo tomé muy a pecho y como algo personal. Quería salir huyendo, estar solo, compadecerme de mí mismo y, en última instancia, culpar al resto del mundo de las fechorías de unos pocos delincuentes. Entonces maduré. Pensé en las familias de israelíes y palestinos asesinadas en medio de una espiral de violencia y odio cuyas vidas habían quedado destruidas para siempre por la atroz maldad que representa el odio. Este odio no es espontáneo, sino que lo han impuesto y manipulado con maestría desde bastidores los controladores del Bilderberg/CFR/Comisión Trilateral/Mesa Redonda/RIIA, que están arrastrando a un mundo reticente a su total extinción. Pensé en los millones de bebés del crack nacidos en los barrios pobres de la ciudad y en las decenas de millones de adictos al opio cuyo futuro se ha convertido en una drogadicción porque unos pocos elegidos hacen grandes fortunas a costa de la desgracia de los demás. Pensé en las mentiras y en la muerte de cientos de millones de jóvenes soldados inocentes que fueron enviados a su fatal destino por una ingeniosa campaña de propaganda de Verdún y de todos y cada uno de los demás conflictos, como las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam, las Malvinas, Panamá, Afganistán, Irak, etc. Pensé en el agente naranja y en el síndrome de la guerra del Golfo, responsables de convertir a jóvenes soldados robustos y musculosos en frágiles ancianos con tan sólo treinta años de edad. Pensé en los cientos de miles de víctimas del bombardeo de Dresde, víctimas inconscientes del experimento con conejillos de Indias realizado por el Instituto Tavistock.
Y me mantengo firme y resuelto con el cada vez mayor número de estadounidenses, canadienses, británicos, franceses, españoles, portugueses, holandeses, belgas, daneses, suecos, finlandeses, noruegos, australianos, africanos, asiáticos y europeos que han perdido toda la fe en sus gobiernos, a los que les provocan náuseas las mentiras, la avaricia, la duplicidad, la pantomima, la jocosidad y la manipulación de quienes se denominan a sí mismos nuestros «líderes» pero que, de hecho, son un montón de basura que debe tirarse en el montón que llamamos cubo de la basura de la Historia. Sus nombres, cuando ganemos esta guerra, serán recordados como un destello entre la vida y la muerte.
Hace trescientos setenta años, Galileo Galilei fue perseguido por enseñar que la Tierra era redonda y daba vueltas alrededor de una desconocida estrella en el extremo de una galaxia desconocida. La Iglesia católica y gran parte de la población vilipendiaron a este gran hombre porque les aterrorizaba que al decir la verdad alterara el orden social. Como dijo alguien, «el problema es la renuncia intrínseca de la gente a enfrentarse a aquello a lo que teme, con lo cual ponen como cabeza de turco y sacrifican a su prójimo ante una maldad a la que no osan enfrentarse ellos mismos».
Vivo esperando el día y la hora en que hombres y mujeres de honor reconocerán que la dignidad, la bondad, la integridad, la confianza y el amor al prójimo son tan indispensables para la supervivencia de la raza humana como lo fueron los descubrimientos de Galileo. Estos principios de humanidad deberían guardarse como un tesoro en algún documento en algún lugar para el futuro lejano, de forma que si un futuro tirano decide traicionar de nuevo a la humanidad, lo pagará caro.
A simple vista, este libro trata de un club secreto conocido simplemente como el Bilderberg. Sin embargo, a un nivel mucho más profundo trata de la fe interior y convicción en las que no puede influir la opinión pública, el soborno o el ansia de riqueza y poder. Este libro trata de la integridad y el honor, y de cómo enfrentarse y superar el miedo. Trata de ayudar a la gente a pensar y a analizar de un modo independiente, incluso de los denominados expertos, representados con maestría por todos los grupos de medios de comunicación que dirán a la gente en qué teoría conspiradora creer.
Este libro trata también de mi vida y del rechazo frontal a vivir con miedo. Hasta mi último suspiro viviré como un hombre libre, caminando por el mundo como debería hacerlo un hombre libre, con la cabeza bien alta. Sólo cuando decidamos que el miedo dirija nuestros actos es cuando aquellos a los que nos oponemos y a los que despreciamos habrán ganado realmente. Tal vez aquellos que menosprecien este libro por intentar decir la verdad, por miedo a ponerse en ridículo, descubrirán, disgustados, que su camino lleva finalmente a un callejón sin salida.


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lunes 29 de junio de 2009

Daniel Estulin: Los secretos del Club Bilderberg (IV): Drogas

Viene de aquí.

A diferencia de lo que los libros de historia nos han contado durante años, el nefasto narcotráfico no es territorio exclusivo del estamento criminal, a menos que por estamento criminal entendamos a algunas de las familias más importantes de la historia de Estados Unidos, conocidas como el establishment liberal del Este, cuyos miembros dirigen ese país desde la oligarquía a través de un sistema de gobierno paralelo conocido como Club Bilderberg, que utiliza las estructuras democráticas como poco más que una fachada útil tras la cual esconderse.
Según la información en los archivos de India House y los registros bancarios de Hong Kong, John Murray Forbes (fundador de la prestigiosa revista Forbes y bostoniano egregio), los Perkins (que controlan la mafia del opio de Boston) y los Hathaway aparecen en los archivos de la Compañía Británica de las Indias Orientales. Estas importantes familias, de fama y riqueza legendarias, cuyos miembros forman parte de sociedades secretas como la Orden de Skull and Bones, de Yale, entre cuyos integrantes se cuentan las más destacadas figuras de la vida política y empresarial estadounidense, entre ellas el ex-presidente de Estados Unidos, George W. Bush, su padre, su abuelo pronazi Prescott Bush, así como John Kerry, antiguo candidato demócrata a la presidencia. Estas personas, que no le darían ni la hora al ciudadano corriente, tienen poca importancia en el gran esquema de las cosas. La Orden de Skull and Bones, asociada en secreto con el CFR y el Bilderberg, cuenta entre sus miembros con algunas de las familias norteamericanas más poderosas de la historia: Taft, Bundy, Harriman, Rockefeller, Goodyear, Sloane, Pihlsbury, Perkins, Kelogg y Vanderbilt. Entre las familias fundadoras de la Orden de Skulls and Bones se contaban los famosos Russells, cuyo primo, William Huntington, inauguró el primer capítulo estadounidense de la orden. El principal negocio de Russell era el opio. En 1823, Samuel Russell fundó Russell & Company. Adquiría su opio desde Turquía y lo enviaba de contrabando a China a bordo de clíperes de té chino, unos veleros que se suponía que transportaban sacos de té desde la India y China a los mercados de Londres. Contra lo que dice la mitología popular, el té da muy poco dinero. Las drogas, en cambio, mucho.

El contacto de Russell en Connecticut era Warren Delano Jr., abuelo del presidente estadounidense que más tiempo ha pasado en el cargo, Franklin Delano Roosevelt, el hombre que llevó astutamente a Estados Unidos a la segunda guerra mundial cuando, después de descifrar los códigos secretos de los japoneses, permitió que tuviera lugar el ataque a Pearl Harbour. Otras familias que se enriquecieron mediante el despreciable negocio de las drogas fueron los Appleton, Bacon, Boyleston, Perkins, Cunningham, Shaw, Coolidge, Parkman, Runnewells, Cabot y Codman, por nombrar sólo a unas pocas.

Kosovo y la heroína
Dos periodistas, Roger Boyes y Eske Wright, en un artículo publicado el 24 de marzo de 1999 en el periódico The Times de Londres afirman que «Albania que juega un papel fundamental en el trasvase de dinero a los kosovares está en el epicentro del tráfico de drogas de Europa. Un informe de inteligencia preparado por la Agencia Federal Criminal alemana concluía: “Los albaneses son ahora mismo el grupo más destacado en la distribución de heroína en los países consumidores occidentales”». «Dinero de drogas vinculado a los rebeldes de Kosovo», The Times, Roger Boyes y Eske Wright, 24 de marzo de 1999.

El principal motivo por el que hay tanta rotación en la plantilla de la DEA es que ésta tiene prohibido ganar la «guerra contra las drogas» por la gente que controla el narcotráfico mundial, es decir, el Club Bilderberg. Podemos establecer un paralelismo con la estrategia militar americana de «no vencer» en Vietnam, donde se prohibió expresamente al ejército norteamericano ganar la guerra, como se detalla con toda claridad en el memorándum 68 del Consejo de Seguridad Nacional. La estrategia secreta de «no vencer» pasó a ser conocida por el público en general cuando el coronel Philip Corso, ex director del departamento de Proyectos espaciales/División de Inteligencia/Mando del Lejano Oriente, la explicó al subcomité del Congreso norteamericano sobre personal militar en su testimonio de 17 de septiembre de 1996, para sorpresa de la mayoría de los senadores. La estrategia de «no vencer» se exponía en 68, NSC 68/2 y NSC 135/3.

Jane’s Intelligence Review, en un editorial sobre defensa del 3 de enero de 1999 titulado «Clima malsano en Kosovo mientras las guerrillas se preparan para una confrontación en verano», escribe: «Las agencias de Inteligencia occidentales creen que el ELK se ha rearmado con la ayuda del dinero procedente del contrabando de drogas a través de Albania, así como con donaciones de la diáspora albanesa de Europa Occidental y Norteamérica [...]. Albania se ha convertido en la capital del crimen de Europa. Los grupos más poderosos del país son criminales organizados que usan Albania para cultivar, procesar y almacenar un gran porcentaje de las drogas ilegales destinadas a Europa Occidental [...]. Las bandas criminales de Albania apoyan activamente la guerra en Kosovo. Muchos de ellos tienen vínculos familiares con grupos albaneses en Kosovo y los apoyan con armas y otros suministros, ya sea por solidaridad familiar o para obtener algún beneficio. Estos vínculos significan que los combatientes del UCK [siglas del ELK en albanés] tienen una base segura y líneas razonablemente buenas de comunicación con el mundo exterior. Las tropas serbias han intentado sellar la frontera, pero con escaso éxito.»
Como hemos visto a lo largo del libro, las drogas son la principal fuente de ingresos para las ricas familias asociadas al Club Bilderberg. Si al ELK se le «permite» vender drogas y aprovecharse de las ventas, es porque la operación entera ha sido aprobada desde arriba, es decir, por los propios miembros del Bilderberg, ya que, como consecuencia del narcotráfico del ELK, los miembros del Club obtienen riquezas inimaginables. «El tráfico de drogas y, sobre todo, el comercio de opio, no podrían funcionar sin la ayuda de algunos de los mayores bancos mundiales», afirma el doctor John Coleman, un experto en el campo del espionaje, un antiguo agente del servicio secreto británico MI6 y autor de Conspirator’s Hierarchy: The Story of the Committee of 300.
Los beneficios que se obtienen del tráfico de drogas no pueden utilizarse. Debe esconderse el dinero y luego blanquearlo. 590 mil millones de euros es demasiado dinero para esconderlo en un calcetín. Hacen falta mucha experiencia y habilidad para mover esa cantidad de fondos discretamente. «La ignorancia aquí, especialmente debido a que las transacciones de lavado de dinero son gigantescas, no es sostenible», escribe Michael C. Ruppert. Y añade: «El dinero se mueve tan rápido que, a menos que uno controle los sistemas informáticos que lo manejan o el software que los controla, sería imposible de rastrear.» Continúa Coleman: «Desde Colombia a Miami, desde el Triángulo de Oro al Golden Gate, desde Hong Kong hasta Nueva York, desde Bogotá hasta Frankfurt, el trafico de drogas, y sobre todo el comercio de heroína, es un gran negocio y está controlado desde arriba por algunas de las familias más “intocables” del mundo. No es un negocio de barrio y hace falta mucho dinero y experiencia para que funcione bien. La maquinaria bajo control [de la Élite] lo asegura. Es, de hecho, la mayor empresa en el mundo de hoy, superando a todas las demás. Que está protegida desde arriba lo demuestra el hecho de que, como el terrorismo internacional, el tráfico de drogas no puede ser erradicado, lo que debería indicar a cualquier persona razonable que algunos de los personajes más importantes de las familias reales, la oligarquía y la plutocracia lo controlan, aunque sea a través de intermediarios.»

ABC del tráfico de drogas
El opio se cultiva en diversas regiones del mundo: Sudamérica, el Triángulo de Oro de Laos, Burma y Tailandia, Afganistán, Pakistán y Asia central, en una zona conocida como la Media Luna dorada. La gran mayoría de amapolas de opio crecen en una estrecha zona montañosa de unos seis mil kilómetros que va desde el sur de Asia a Turquía pasando por Pakistán y Laos. La amapola del opio a partir de la cual se elabora la heroína crece sobre todo en las montañas y florece en climas secos y cálidos, preferiblemente en altitudes por encima de los 1.400 metros. Las tribus tailandesas y birmanas la cultivan. Justo antes de llegar a la madurez, la amapola florece. Tras una semana, los pétalos de la flor caen, dejando sólo la vaina. La resma de opio se cosecha de esa vaina. En la época de la cosecha, se corta la superficie de la vaina llena de semillas con una navaja de afeitar o un cuchillo afilado de tres o cuatro hojas. Una sustancia resinosa sale del corte y empieza a solidificarse. Es opio puro. Una vez cosechada, el campesino la deja secar durante varios días y luego la envuelve en hojas de plátano o en plástico.
«Los campesinos reciben lingotes de oro de un un kilo conocidos como 4/10 acuñados por Credit Suisse. Estos pequeños lingotes sólo se usan para pagar a los campesinos; los lingotes de oro de peso normal los usan los grandes compradores de opio puro o heroína parcialmente procesada en el mercado de Hong Kong. Los mismos métodos se usan para pagar a los indígenas de la India los baluchique llevan en este negocio desde los tiempos de los mongoles. La “estación de la droga”, como la llaman, ve una inundación de oro que llega al mercado de Hong Kong.»
Continúa Coleman: «El opio puro del Triángulo de Oro se envía a la mafia siciliana y a los destinatarios franceses del negocio para ser procesado en los laboratorios que infestan la costa francesa, desde Marsella a Montecarlo. Hoy en día, el Líbano y Turquía proporcionan una cantidad creciente de heroína procesada y ha aparecido un gran número de laboratorios en estos dos países durante los últimos cuatro años. La ruta que siguen los traficantes de opio crudo de la Media Luna dorada pasa por Irán, Turquía y el Líbano. Cuando el shah de Irán estaba en el poder, se negó a permitir que prosiguiera el comercio de heroína y éste fue abandonado a la fuerza, hasta que el [Orden Mundial] se “ocupó” de él. El opio puro de Turquía y Líbano llega hasta Córcega, de donde es transportado a Montecarlo con la connivencia de la familia Grimaldi [Mónaco es el centro de procesamiento de opio más importante del mundo. No hace falta indicar que la única manera de lograrlo es que la familia Grimaldi esté en el ajo y apoye y proteja activamente el negocio.

Los laboratorios pakistaníes, bajo la apariencia de “laboratorios de defensa militar”, procesan ahora más droga que hace dos años, pero la mayor parte del procesamiento todavía se lleva a cabo a lo largo de la costa francesa mediterránea y en Turquía. De nuevo, los bancos juegan un papel vital en la financiación de estas operaciones.»

«¿Cómo los bancos, con su aire de respetabilidad, encajan en el tráfico de drogas y la basura que los acompaña?», se pregunta John Coleman. «Una de las maneras en que participan los bancos es financiando empresas tapadera que importan sustancias químicas necesarias para transformar el opio puro en heroína. El Hong Kong and Shanghai Bank con sucursal en Londres participa de tal comercio mediante una empresa llamada Tejapaibul, que tiene sus cuentas en el Hong Kong and Shanghai Bank. ¿A qué se dedica esta empresa? Importa a Hong Kong la mayor parte de las sustancias químicas necesarias en el proceso de refinado de la heroína.»
No debería sorprendernos que los agentes de la DEA tengan prohibido examinar el manifiesto de ningún barco antes de que deje el puerto de Hong Kong. Las drogas, cabe decirlo otra vez, son un negocio enorme, quizá el mayor negocio del mundo.

El «problema albanés» (blanqueo de dinero, drogas, tráfico de armas, terrorismo) centrado en Kosovo era un polvorín a punto de explotar. Los miembros del Bilderberg esperaban que la explosión se llevara por delante toda la región. «Tomar partido en este conflicto por los kosovares y el ELK, y por tanto, Albania, complace a Turquía, Irán, el mundo musulmán e incluso le dio a Turquía la posibilidad de luchar junto a los europeos, dejando a Grecia un tanto fuera de juego. También acercó Turquía a Europa, más que dejarla a la deriva hacia el Este, lo que favoreció los intereses petrolíferos occidentales en el Cáucaso y Asia Central, apartando a Rusia del mapa. Este parece ser el punto crítico en lo que se refiere a Kosovo, así como las intenciones geoestratégicas a más largo plazo», comenta Grattan Healy el 2 de junio de 1999 en su ensayo titulado Una visión geoestratégica de la crisis de Kosovo.

A estas alturas queda claro que los bilderbergers no se encargan personalmente de transportar las drogas ni de lavar el dinero de los beneficios. De eso se encarga la CIA, cuyas intervenciones suelen ir acompañadas de una explosión de heroína en la región.

La CIA es Wall Street. Wall Street es la CIA. La mayoría de personajes clave de la historia de la CIA mantuvieron una relación especial con el aparato financiero estadounidense. Clark Clifford fue abogado y banquero en Wall Street. Ex secretario de Defensa de LBJ. Procesado criminalmente como presidente de First American Bankshares, un banco secretamente controlado por el BCCI (el banco de la droga de la CIA), por enriquecerse seis millones de dólares con acciones bancarias que compró con un crédito sin avales del BCCI. Richard Helms: Director de la CIA. Acusado y procesado por mentir al congreso en 1976. Su abogado fue Clark Clifford. Allen Dulles: «designado» para la CIA por Clifford. Dulles fue el principal espía de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS, la precursora de la CIA) en Suiza. Se reunió frecuentemente con líderes nazis y cuidó las inversiones norteamericanas (léase de Rockefeller) en Alemania. Directivo de Standard Oil (Corporación Rockefeller). Fue diretor de la CIA bajo Eisenhower.
Una actividad secreta relacionada con las operaciones de tráfico de droga de la CIA recibió el nombre en código de Amadeus, un paraguas de la CIA que controlaba el lavado de dinero a través de una serie de bancos por todo el mundo. Algunos registros bancarios y números de cuenta relacionados con las Bahamas y las islas Jersey todavía continúan activos. Michael C. Ruppert, antiguo policía de Los Ángeles, en las declaraciones con las que abrió su testimonio en relación al tráfico de drogas de la CIA y las operaciones de la Contra, declaró: «Hemos obtenido desde entonces declaraciones grabadas de James Robert Strauss afirmando que Amadeus no era otro que George Herbert Walker Bush. Esa cinta está custodiada en un lugar seguro por la hija de Carone, Dee Ferdinand, esperando la oportunidad de presentarla al pueblo americano para que la juzgue.» Carone fue un detective del departamento de policía de Nueva York y cobrador de la familia Genovese para proteger los envíos de drogas de la CIA a las diversas familias de la Mafia. Murió en 1990 a causa de una intoxicación química de etiología desconocida (traducción: murió envenenado).

El objetivo final de desviar grandes cantidades de dinero es múltiple: por un lado, debilitar a Rusia para desestabilizar la región entera de los Balcanes, pasando por Turquía y Europa Oriental. Por otro, la desestabilización de la región conducirá a la balcanización de Rusia. A continuación, la cada vez mayor presencia militar y económica estadounidense (controlada por el Bilderberg) consolidará el control del Nuevo Orden Mundial sobre las últimas reservas de gas y petróleo de la región. Esto, a su vez, provocará un ulterior debilitamiento de la influencia rusa en la región e incrementará notablemente la inestabilidad global, pues esa inestabilidad, precisamente, facilitará a los bilderbergers la venta de armas y suministros a ambos bandos.

Los serbios, oliéndose la trampa que les habían tendido, se habían limitado a llevar a cabo acciones policiales represivas de corto alcance contra la población albanokosovar que no habían tenido la suficiente duración, extensión o intensidad como para proporcionar el pretexto necesario a la Élite Bilderberg para obtener el apoyo de la opinión pública de Europa Occidental y Estados Unidos en un enfrentamiento militar a gran escala contra los serbios. Así que una preparación metódica, los secuestros, un Tribunal de La Haya favorable al Bilderberg y financiado en parte por el financiero multimillonario George Soros, que tiene un largo historial de suscribir programas para desestabilizar países cuyos mercados están cerrados, o cerrados en parte, a la inversión occidental. La financiación y entrega de armas al recién creado Ejército de Liberación de Kosovo no habían proporcionado ningún dividendo a los miembros del Bilderberg.
El reloj corría en su contra. Necesitaban esa guerra y la necesitaban ya. Como nota marginal, cabe indicar que la técnica utilizada por Soros para asumir el control de todo lo posible no es demasiado original. Una vez que un gobierno reticente es expulsado y se instala un régimen prooccidental, Soros entra al trapo y compra en grandes cantidades los activos del Estado a precios de saldo, como, por ejemplo, el enorme complejo minero de Trepca en Kosovo, valorado en unos 5 mil millones de dólares. El complejo de Trepca no sólo incluye cobre y grandes reservas de zinc, sino también cadmio, oro y plata. Tiene varias plantas de fusión, diecisiete espacios de tratamiento de metal, una central eléctrica y la mayor planta generadora de energía de Yugoslavia. Se calcula que el norte de Kosovo tiene unas reservas de 17mil millones de toneladas de carbón y lignito.


(Continua aquí.)

viernes 26 de junio de 2009

La mentira de la "Guerra contra las Drogas"

Esta entrevista es una pieza fundamental para comprender el funcionamiento real de este mundo, y la clase de psicópatas criminales que disfrutan del Poder Mundial. Cuando se profundiza, tarde o temprano, uno se acaba dando cuenta que los Poderosos son los mayores criminales.

Entrevista con Michael Levine
desde The People's Spellbreaker
editado por John DiNardo
ROBERT KNIGHT: Estamos en el programa UNDERCURRENTS, el lunes 11 de noviembre de 1991. Soy Robert Knight, y estoy con Paul DeRienzo fuera de la Marble Collegiate Church de la ciudad de Nueva York donde el sábado se celebró una teleconferencia nacional de 100 ciudades, llamada "Causas y Curas: Campaña Nacional sobre la epidemia de narcóticos." En esta teleconferencia estuvieron los expertos en el campo de la droga, Michael Levine, Peter Dale Scott, Alfred McCoy y Daniel Sheehan del Christic Institute.

En el programa de hoy, tenemos una entrevista especial, dirigida por Paul DeRienzo, con el ex-oficial de la DEA, Michael Levine.

MICHAEL LEVINE: Fui un niño muy salvaje del South Bronx. Realmente malo. Por algún milagro nunca me metí en el mundo de la heroina. La heroina ya era muy abundante en los años 50 en mi barrio. Mi hermano David se convirtió en adicto a la heroina a los quince años. Pero yo era un borrachín — un borrachín que se enlistó en el Ejército. Yo era un chico muy violento, buscando alguna guía. En la Fuerza Aérea, me hice boxeador. Aún seguía buscando una guía, algún sentido a mi vida.

La odisea empezó con una pelea que tuve con otro chico en las Fuerzas Aéreas. Los dos éramos policías militares — trabajábamos con perros. Fue por un sombrero de 3 $. Él puso su pistola en mi estómago — apretó el gatillo. No funcionó. Por supuesto, fuimos arrestados. El arma se comprobó. Después de aquello no volvió a fallar. Desde entonces he pensado que mi vida es un regalo. Y me convertí, creo .... No quiero parecer demasiado como Shirley MacLaine, pero me convertí en un fatalista. Pensé: "Bien, debo estar aquí por alguna razón, pues era demasiado fantástico que hubiera sobrevivido a eso".

Sin embargo, buscándole un sentido a mi vida, quien cambió tras ese incidente era alguien que estaba realmente asustado de alcanzar el final de su vida y tener que decirse: "Ojalá lo hubiera hecho." Quería experimentarlo todo. Quería ir a todos los sitios. Quería saborearlo todo. Quería visitar todos los paises. Porque, en ese momento, me dí cuenta de que el refrán árabe, "Cualquier día es bueno para morir", es muy cierto. Por eso me apresuré para vivir.

No sé cómo acabé en 1965 graduándome en contabilidad en la universidad de Hofstra, casado y con un hijo. Era un joven muy deprimido. Pero de nuevo el destino irrumpió. Fui hacia un compañero mío que llevaba un pequeño impreso en su bolsillo, que decía: "Haz la prueba de acceso al Departamento del Tesoro. Hazte un hombre del gobierno." Ví una fotografía de un tipo en el impreso que se parecía a James Bond. Y la imaginación del joven Michael Levine se disparó: "¡Oh! Es esto. Esta es la llave para la aventura — la llave para vivir una vida plena." Hice el test del Tesoro e, increiblemente, me contrataron en la División de Inteligencia del IRS (la Agencia Tributaria de los EEUU) en 1965. Mi trabajo era el de trabajar como agente encubierto de la División contra el crimen organizado. Así pues, iría por ahí llevando un pequeño sombrero, apostando con corredores de apuestas y arrestándolos por no pagar la tasa de 50 $, que era como un chiste. Quiero decir que era muy divertido. Pero acabé desencantándome — deprimido. Me dije: "¿Fui salvado para esto?"

En ese tiempo, en el primer año en la división de inteligencia, averigué que mi hermano era heroinómano. No lo explicaré todo, pero el descubrimiento destrozó a toda mi familia. Mi hermano fue adicto a la heroina desde los quince años. Entonces tenía veinte años. Al principio nos sorprendió no haberlo sabido antes. Entonces dí un paso al frente para meterme en la "Guerra contra las Drogas". Quería meterme porque creía que debía hacer algo: "¡Por eso fui salvado!" Me lo tomé como mi misión. Y escuché toda la verborrea de los políticos, todo ese rollo inflamatorio: "Están matando a nuestros hijos. `ELLOS,' están tirando bombas blancas sobre nuestro país. `ELLOS' nos están invadiendo con polvo." Y me creía todo eso. Y me metí en la "Guerra contra las Drogas" — me hice agente encubierto — empecé a encerrar a un montón de gente. Un hombre, Donald Goddard, escribió un libro sobre mí, titulado UNDERCOVER en el que el Gobierno me atribuía 3.000 detenciones hasta 1977.

PAUL DeRIENZO: ¿Cómo de peligroso era eso?

MICHAEL LEVINE: Yo era ingenuo y alocado, y estaba enfadado. Me tomé personalmente la "Guerra contra las Drogas". Probablemente yo era parecido a un kamikaze o alguien que cree actuar bajo mandato divino. Por loco que parezca, debo admitir que eso es lo que yo sentía — que había sido "salvado" para algo, y que nada iba a herirme.

PAUL DeRIENZO: ¿Cuál era el secreto de tu éxito? ¿Eras particularmente bueno en el trabajo encubierto?

MICHAEL LEVINE: El secreto de mi éxito era... un teniente de la policía, con quien trabajé muchos años, que me protegía, mientras yo en un día hacía cuatro o cinco compras encubiertas a diferentes grupos — hispánicos, negros, blancos — él me protegía a mí y a mi grupo. Él decía: "Sabes una cosa Levine? Tú eres un tipo que debería de haberse hecho de los malos. Deberías haber sido un gangster. Deberías haber ido a la cárcel. Pero de algún modo te volviste bueno. Y por eso eres tan ..." [convincente]. Y pensé en ello, y pensé en mi juventud y cómo crecí, y me dí cuenta que había mucha verdad en lo que decía. Yo era de la calle. Las calles estaban dentro de mí. Había una línea muy fina que me separaba de los tipos a los que detenía. Y esa línea era tan fina que los traficantes no la veían. ¿Entiendes? La línea que nos separaba era tan delgada que los traficantes nunca sospecharían que yo fuera un agente... eso es algo que no puede enseñarse.

Aún enseñó técnicas de agente encubierto para una empresa. Lo que me empuja a enseñarles es mantenerlos vivos. Intento enseñar a los jóvenes oficiales de policía: ¡Eh! Esto no es real. Si queréis hacerlo — si queréis tener alguna satisfacción de esto, es por la satisfacción de detener a los malos — asesinos y violadores, que también son traficantes. Ok, con esa perspectiva, sigue adelante y arriésgate. Pero si te metes en esto pensando que vas a salvar a la juventud de América de la "muerte blanca", te aconsejo que busques otro trabajo porque ¡acabarás muerto! Esto es muy peligroso.


PAUL DeRIENZO: ¿Cómo acabaste en operaciones en el extranjero?

MICHAEL LEVINE: Bien, empecé a trabajar en secreto en Asia del Sureste en 1970 y en 1971. Siendo realmente bueno en lo que hacía, me pidieron que hiciera varias cosas.

PAUL DeRIENZO: Hablé con Alfred McCoy, y mencionó que había hablado después de eso contigo y te habló de su libro, y que ese libro influyó en lo que pensabas de tu trabajo en el sudeste de Asia.

[Nota: "LA POLÍTICA DE LA HEROINA EN EL SUDESTE ASIÁTICO", de Alfred McCoy, ha sido la biblia del tráfico de drogas en los EEUU. Sin embargo, creo que su secuela, "LA POLÍTICA DE LA HEROINA: LA COMPLICIDAD DE LA C.I.A. EN EL COMERCIO GLOBAL DE LA DROGA" es aún mejor.]

MICHAEL LEVINE: Bien, lo que pasó fue que, la primera vez que me tropecé con la influencia de la CIA y otras influencias estadounidenses en la "Guerra contra las Drogas", estaba trabajando en secreto en un caso en Bangkok, Tailandia en 1971, y en 1972. No puedo explicarte toda la historia, pero acabémosla así: fastidié a unos traficantes de drogas chinos, que eran la fuente de una investigación en un caso llamado, "la organización Herman Jackson." En esencia, Herman Jackson y un puñado soldados de la guerra de Vietnam compraban heroina en Tailandia y escondían la droga en los cadáveres de soldados muertos en Vietnam, y los cuerpos se transportaban a través de Tailandia hasta los EEUU. Usaban los cuerpos de nuestros jóvenes de 18 y 19 años, muertos en esa "guerra santa", para traficar la heroina.

En ese tiempo, el joven Michael Levine, agente encubierto — estaba tratando con la misma gente que suministraba al grupo [Herman Jackson]. Los traficantes chinos, que se tragaron mi actuación, querían invitarme a un laboratorio en Chang Mai, donde producían cientos de kg. En esos tiempos la mayor captura de heroina se produjo en "French Connection", donde se capturaron 65 ó 66 kg de heroina. ¡Y me estaban invitando a una factoría que producía cientos de kg de heroina por semana!

Misteriosamente — extrañamente, se me ordenó:¡No vayas!" El caso fue interrumpido. Se hizo mucha publicidad. El gobierno de los EEUU le dijo al pueblo americano: "Otra gran victoria en la guerra contra la droga." Me dijeron: "Hay muchas cosas que no entiendes. Hay prioridades." Y por supuesto lo acepté, porque yo era un buen soldado".

El libro de Al McCoy vino por esa época. Ahora en retrospectiva, cuando hablo del libro de Al McCoy y mi experiencia, lo que digo es que incluso con un libro de Al McCoy en mis manos, en 1971 y 1972 — un libro que explicaba claramente por qué no me permitían ir a Chang Mai ... ¡Qué cosa tan increible para aceptar! ¡Que mi propio gobierno estuviera protegiendo a la gente que usaba los cadáveres de nuestros soldados — jóvenes americanos muertos usados para introducir la heroina! ¿Cómo podía aceptar eso? ¡Era demasiado! ¿Con qué podemos compararlo?... Si hubiera tenido en mis manos un libro como el de Al McCoy en mis manos, lo habría considerado ANTIAMERICANO para leer. Por eso puedo entender lo que les pasa a los jóvenes oficiales encargados de hacer cumplir la ley — no quieren mirar la realidad de esta situación. Es demasiado para que un americano lo acepte. Es demasiado para que lo acepte un joven oficial de narcóticos. Uno suele hacer estos trabajos porque cree en lo que hace. Y la mayoría de estos jóvenes lo creen. Y cuando estas cosas pasan les dicen: "Esto es una prioridad que no entiendes. Sigue con tu trabajo" ... y cuando ven cosas como lo de Oliver North, quien ... es divertido; ha publicado un libro. No quiero ni decir el título — pero miré al índice y dedica tres páginas al tráfico de drogas; sin embargo, en sus cuadernos (tiene cuadernos de 2600 páginas) ha escrito 500 páginas sobre tráfico de drogas. Hay algo que no nos está explicando... Cuando los jóvenes agentes ven que a gente como Oliver North y Lewis Tams no se les permite entrar en Costa Rica por tráfico de drogas, es difícil que lo acepten. Lo ven así: "Bien, esto es una conspiración. No queremos creerlo." Porque acetarlo y creerlo es aceptar y creer que tu carrera es una mentira. Tu meta elegida es una mentira total.


PAUL DeRIENZO: Después vas a Sudamérica. ¿Por qué no nos explicas algo de tu libro, "DEEP COVER" [Delacorte Press, New York, 1990.]

MICHAEL LEVINE: Habrá otro libro llamado "THE QUEEN OF COCAINE" que cubrirá en detalle estos años. En los años 1978, 1979, 1980 y 1981, estuve destinado en Buenos Aires, Argentina. Era el representante de la DEA en ese país. Cubría Argentina y Uruguay. Esto fue durante la "guerra sucia", cuando escuadrones de la muerte hacían desaparecer a jóvenes activistas políticos. Y yo estaba allí en una misión sagrada de la "Guerra contra las Drogas"... Estaba ciego a todo. Estaba ahí por mi país, para proteger a los niños americanos de la "muerte blanca." Pronto me infiltré en una organización llamada "Organización Cocaina Roberto Suárez."

...

Durante mis años en Argentina — durante dos años — fui el representante senior de la DEA en el cono Sur. El FBI cerró sus oficinas. Bolivia cerró las operaciones de la DEA.

...

Me infiltré en la organización Roberto Suárez. Es una historia increible. Me ofrecieron miles de kg de cocaina al mes en un tiempo en el que las capturas mayores eran de 140 kg de cocaina, en controles al azar en las fronteras... El primer hombre que encontré fue Marcelo Ibáñez, quien era ex-Ministro de Agricultura de Bolivia, me dijo que había un hombre llamado Roberto Suarez, que estaba agrupando en una sola organización a todos los productores de droga de Bolivia, que más tarde se llamaría "La Corporación," la General Motors de la cocaina.

Voy a la DEA y pido fondos y aprobación para actuar. ¡Y me llaman embustero! Me dicen que Roberto Suárez no está en el computador. Y tampoco estaba Marcelo Ibáñez. Voy a la CIA y compruebo su nombre. No tienen nada de él. Tres o cuatro meses después, en SIXTY MINUTES, Mike Wallace le llama "el mayor traficante de drogas que jamás ha vivido." Algo estaba mal en ese asunto. Pero continué desistiendo. La mentira ... me acusaban de querer engañar a la DEA — consiguiendo un viaje con todos los gastos pagados a los EEUU.

Seguí reuniéndome con estos bolivianos, haciéndome pasar por un comprador de droga medio siciliano, medio portorriqueño, representante de la Mafia. Finalmente, literalmente forcé a la DEA a montar una operación, e hicieron todo lo que pudieron para destruir el caso. Pero montaron la operación. Conduje un equipo de agentes encubiertos, que como yo, no creían que nadie del gobierno estadounidense pudiera ir en contra de esta operación. Obtuvimos el apoyo de algunos elementos del gobierno boliviano, el gobierno de Litiagala{sic} — que genuinamente estaban contra la droga entonces, en 1980 — para que efectuaran una gran operación para capturar alrededor de mil libras de cocaina, en la que yo pagaría nueve millones de dólares a José Roberto Gasser, uno de los bolivianos más ricos y procedente de una de las familias más poderosas de Bolivia — una familia ligada a la Liga Anticomunista Mundial y a la C.I.A. Fue arrestado saliendo del banco con mis nueve millones de dólares, junto con Alfredo Cutucci Gutierrez, un hombre que de hecho, estaba en el ordenador de la DEA, como uno de los mayores traficantes de droga del mundo. Y antes de que pudiera regresar a Argentina, el Fiscal de los EEUU en Florida del Sur — un hombre que ahora procesa a Noriega, Michael Sullivan, LIBERÓ a Gasser sin llevar el caso ante el gran jurado. ¡Quitó todos los cargos!

Estos detalles saldrán en el libro [QUEEN OF COCAINE]. Hay algo de esto en DEEP COVER. Pero explicaré por qué no escribí esto detalladamente con la cronología de mi vida.

Gasser regresó a Bolivia, publicó una réplica de una página entera sobre su liberación, riéndose de la "Guerra contra las Drogas" americana. ¿Dónde? No en América, sino donde realmente cuenta: en Sudamérica. A los pocos meses, liberan a Alfredo Gutiérrez. Así la mayor operación contra la droga de la historia — como la llamó Penthouse Magazine y otros — se abandonó sin ningún acusado. El pueblo americano nunca supo esto.

¿Qué hace esta gente ahora? José Roberto Gasser, Roberto Suárez, el padre de Gasser, Edwin Gasser, tuvieron una reunión con los Militares. Empezaron a fomentar un golpe de estado, "el golpe de la cocaina", la revolución boliviana de 1980, en la que, por primera vez en la historia, los traficantes de droga — la gente a la que yo investigaba, la gente a la que había denunciado y arrestado — ¡TOMARON EL CONTROL DEL PAIS!

Durante el golpe, toda la gente que ayudó a la DEA en esta operación fueron asesinados, torturados o exiliados. Mientras estuve en Sudamérica, supe que la CIA apoyó esta revolución. Entonces, me pareció realmente claro — al menos tuve una fuerte evidencia circunstancial — de por qué se había liberado a Gasser. ¿Por qué sino había de ser liberado? ¡No había otra explicación lógica!

En ese momento, por primera vez en mi vida, empecé a ver la verdad. No tuve más remedio que mirar a la verdad. "La Guerra contra las Drogas" no es real.


MICHAEL LEVINE: Empecé a quejarme. No me hacían caso en la DEA. Escribí una carta a los medios de comunicación. Un mes después, empezaron a investigarme — una investigación personal muy dura. Alcanzó cada rincón de mi vida. Fui acusado falsamente de todo, desde traficar en el mercado negro a "poner la radio demasiado alta en la embajada americana." Esto está escrito en papel. Ninguna piedra quedó sin remover intentando que pasara por una persona increible. Lo intentaron todo para destruir mi carrera, mi reputación y mi credibilidad. Conseguí soportarlo todo, pero consiguieron asustarme para que cerrara mi boca.

Fui transferido a Ia fuerza como agente encubierto y me destinaron a la operación "Operation Hun", que era un fiasco todavía mayor que el caso Suárez. Durante todo el tiempo que estuve en la "Operation Hun", fui investigado por la DEA, y estaba muerto de miedo. Durante esta misma investigación, supe que mi hija era cocainómana. Pedí que me transfirieran a Nueva York. Quería olvidar todo lo que me había pasado. No quería creer lo que había vivido durante los últimos cinco o seis años. Y conseguí que me destinaran a Nueva York.

Probablemente hubiera mantenido el silencio si no hubiera sido por la "Operation Trifecta" del final de 1987. Y por "DEEP COVER". Cuando aconteció "DEEP COVER", fue la gota que colmó el vaso, y decidí hablar. No podía mantenerme callado.

Creo que hay dos libros que cada americano debería leer antes de ir a votar. Uno es "COCAINE POLITICS" de Peter Dale Scott, y el otro es mi libro ["DEEP COVER", Delacorte Press, 1990] que regalaría a cada americano si pudiera permitírmelo y pudiera dejar de mirar por encima de mi hombro. Es un comentario muy triste después de pasar casi veintiséis años de mi vida como agente del gobierno, creyendo en lo que hacía durante buena parte de ese tiempo, y después darme cuenta que debía de temer más a mis propios líderes que a los traficantes de drogas.

PAUL DeRIENZO: ¿Recibiste amenazas?

MICHAEL LEVINE: Sí. Me han amenazado toda mi vida, pero una de las más temibles vino en la forma de consejo de un amigo mío de la DEA, que ahora ocupa uno de los altos cargos de la DEA, quien me llamó cuando me investigaban por criticar al gobierno. Tengo que explicar una pequeña historia para clarificar lo que te diré luego. Barrio era un agente de la DEA a quien enviaron a Mexico. Yo lo consideraba muy motivado — uno de los principales agentes encubiertos de la DEA, envuelto en toda clase de operaciones tipo CIA con las drogas. Participó en la operación "Operation Silver Dollar". Finalmente fue arrestado, por contrabando de drogas. Lo encerraron en una cárcel en la frontera de Texas y Mexico. Era un oficial senior cuando fue arrestado en Mexico, donde no existe realmente ni la ley ni el orden —; y donde la "Guerra contra las Drogas" no es realmente una guerra contra las drogas. Es realmente una economía de las drogas. Y Sandy era parte de eso. No comentaré si él se corrompió o si todo el sistema es así de corrupto que nadie que entre en él puede evitar corromperse.

Pero Sandy comió algo de mantequilla de cacahuete en la cárcel, cayó lleno de convulsiones, y entró en coma. Las pruebas iniciales indicaban que Sandy había sido envenenado con estricnina. Murió tres o cuatro semanas después, y la autopsia dijo que la muerte se produjo por "asfixia por mantequilla de cacahuete," que lo estranguló... ¡lo que era increible! En la DEA, la mitad de los agentes de la DEA que conocí, creían que estaba fuera de servicio en alguna agencia encubierta del gobierno, y posiblemente por algunos elementos dentro de la DEA. No quería creer algo así. No podía creer algo así.

Luego, años después, cuando la DEA me investigaba a mí por criticar a mi gobierno, un oficial de la DEA me llama y me dice: "Mike, me gustas. Recuerda — ¡un sandwich de mantequilla de cacahuete!" Y yo dije: "¿Estás bromeando?" Dijo: "No, no en absoluto. Y solo te digo esto porque me gustas." Él y yo nunca volvimos a hablarnos.

...

PAUL DeRIENZO: "Operation Trifecta". Brevemente, ¿qué era?

MICHAEL LEVINE: "Operation Trifecta" era una sonda de tres dientes para investigar lo más alto del mundo de la droga. Fue hasta "La Corporación" en Bolivia, donde yo y un equipo de agentes encubiertos (realmente, otro agente encubierto, Jorge Ochijo, que aún trabajaba en Aduanas en California) ... hicimos un trato de 15 toneladas de cocaina con gente de esta corporación, que producían 400 kg de cocaina por día en su laboratorio. Piensa en eso: 400 kg. Y eran una pequeña parte de esa gran corporación. En esta misma operación, nos reunimos con el principal blanqueador de dinero de Panamá, Ramberto Rodríguez, a quien le pagamos los primeros 5 millones de dólares. Nosotros creíamos que este hombre estaba fuertemente ligado a Noriega,cuando Noriega estaba protegido por el gobierno de los EEUU. Esto fue tres meses antes de la acusación a Noriega. Después nos reunimos con el nieto del hombre que escribió la Constitución mexicana, un coronel mexicano, el coronel Carranza. Le soborné con 1 millón de dólares, para conseguir protección militar mexicana para un cargamento de cocaina procedente de Bolivia que llegaría a Mexico, y debía ser transportado a los EEUU.

El caso fue truncado en los tres paises por las acciones de mi gobierno. No se nos permitió ir más lejos. Entonces escribí "DEEP COVER". Abandoné la DEA.

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martes 23 de junio de 2009

Daniel Estulin: Los secretos del Club Bilderberg (III): ¿Por qué los Bilderberg organizaron la guerra de Kosovo?

Viene de aquí.
Esta vez le tocaba el turno a los Balcanes. El «plan maestro» se concibió durante la reunión que en 1996 mantuvieron los miembros del Club Bilderberg en King City, un pequeño enclave de lujo ubicado a unos 20 kilómetros de la ciudad canadiense de Toronto. La guerra de Kosovo, y el consiguiente derrocamiento del presidente yugoslavo, se debió a estrategias políticas concebidas en secreto durante aquella reunión. Como veremos más adelante, las guerras de los miembros del Bilderberg en Kosovo y en los Balcanes tuvieron un motivo concreto: drogas, petróleo, riqueza mineral y el avance de la causa del «gobierno global».

Estados Unidos y Alemania comenzaron a apoyar a las fuerzas secesionistas en Yugoslavia después de la caída del comunismo en la antigua Unión Soviética, cuando la Federación Yugoslava rechazó ser incorporada a la órbita occidental. John Pilger, un laureado periodista australiano que se dedica a investigar los conflictos bélicos, escribió en The New Statesman: «Milosevic era un bruto; también era un banquero que una vez fue considerado como un aliado de Occidente preparado para poner en práctica “reformas económicas” de acuerdo con las exigencias del FMI, el Banco Mundial y la Unión Europea; para desgracia suya, se negó a ceder soberanía. El Imperio no esperaba menos.» Según el artículo de Neil Clark, un periodista que se especializa en asuntos de Oriente Medio y de los Balcanes, «en aquel momento, más de 700.000 empresas yugoslavas permanecían bajo propiedad social, y la mayoría aún era controlada por comités mixtos de directivos y trabajadores, con sólo un 5 % de capital en manos privadas».
Sara Flounders, una activista y periodista afín al Partido Mundial de los Trabajadores, un movimiento pacifista internacional, escribió en un artículo: «Durante los años noventa, mientras el mercado capitalista invadía los antiguos países socialistas de Europa del Este y de la Unión Soviética, la Yugoslavia socialista intentó resistirse a la privatización de su industria y de sus recursos naturales. Para acabar con esta resistencia, los países occidentales jugaron un papel fundamental en la desintegración de la Yugoslavia socialista.» Flounders añade que «los préstamos y las condiciones de crédito del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial requieren la desintegración de todas las industrias públicas. Éste es el caso del petróleo y del gas natural en el Cáucaso y el mar Caspio, así como de las minas de diamantes de Siberia. Quien posea o tenga un interés dominante [...] será quien quiera que gane la lucha armada que se desarrolla en Kosovo. La dominación de la OTAN sobre el terreno pondrá a las empresas estadounidenses en la mejor posición de cara a la propiedad de esos recursos».

En 1996, los miembros del Bilderberg decidieron deshacerse de Slobodan Milosevic. Su objetivo era claro: cuando llegara el momento, pondrían en práctica el «plan maestro» para proporcionar la solución al «problema político», aunque el «problema» no era otro que la continuada política socialista y la supervivencia política de Milosevic. El periodista británico Tim Marshall, reportero de Sky TV y con importantes contactos entre los agentes de los servicios secretos que en la antigua Yugoslavia planeaban el derrocamiento, en su libro sobre el conflicto en Kosovo, Shadowplay, cita a Mark Kirk, un agente de la Inteligencia Naval estadounidense: «Al final iniciamos una enorme operación contra Milosevic, en secreto y a la vista de todos. La parte secreta de la operación implicaba no sólo proveer de oficiales de los servicios de espionaje británicos y americanos a las varias misiones de observación enviadas a Kosovo, sino también de forma crucial dar apoyo militar, técnico, financiero, logístico y político al ELK (Ejército de Liberación de Kosovo), que según sostiene Marshall en su libro traficaba con drogas, mantenía redes de prostitución y asesinaba a civiles.»

A finales de 1998, Milosevic, en un esfuerzo por impedir la destrucción y la posterior desmembración de lo que quedaba de Yugoslavia, acordó el ingreso de la Misión de Observación Diplomática en Kosovo (KDOM) con el fin de supervisar la situación en esa provincia. Se trataba de una operación secreta de la CIA, que contaba con 2.000 agentes británicos y americanos entrenados para la ocasión, fuerzas especiales y operativos de «vigilancia profunda» que formaban parte de los planes del Bilderberg para instigar a la guerra, tal como se verá en este capítulo. El KDOM era gestionado por una organización de seguridad regional controlada por el Bilderberg, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, fundada en 1975, que se enorgullece de llevar a cabo la prevención y resolución de conflictos, y posterior reconstrucción de ellos con supervisión de la CIA. Los yugoslavos sabían perfectamente lo que ocurría, pero no podían hacer nada al respecto.
Los miembros del Bilderberg, al principio, pretendían «inflamar» a los serbios persiguiendo a los criminales de guerra que ellos albergaban, llevándolos a juicio ante un nuevo Tribunal Internacional. Los serbios, orgullosos y experimentados, esquivaron esta provocación persuadiendo a los sospechosos de nivel más bajo en el escalafón a que se entregaran voluntariamente. Sin embargo, eso no era suficiente. Para enfurecer a los serbios, el Tribunal de La Haya, controlado por Estados Unidos, recurrió a los secuestros ilegales para incitar a la guerra. Después de la reunión del Bilderberg de 1996 en King City advertimos a quien estuviera dispuesto a escuchar que si ellos «no conseguían que estallara la guerra inflamando a los serbios mediante el empleo de “escuadrillas de secuestro de la OTAN para atrapar a los supuestos criminales de guerra y llevarlos a juicio a La Haya, su plan era usar Kosovo como la chispa que iniciara un conflicto regional cuyo objetivo final era involucrar a la Federación Yugoslava, Bosnia, Rusia, Grecia, Turquía, Albania, Macedonia, los poderes militares de la Europa Occidental, de Estados Unidos y, por extensión como aliados de Turquía y Grecia, a Israel y a Siria».

Plan A: «Escuadrillas de secuestro»
El apartado siguiente trata sobre la iniciativa del Bilderberg para secuestrar a destacados líderes serbios con el fin de incitar a un conflicto más amplio que, eventualmente, conduciría a una guerra a gran escala, como explico detalladamente en la sección siguiente.
«El Tribunal de La Haya causa otra víctima: preso serbio se suicida.» Extracto del Boletín Truth in Media Global Watch 97/68, Bob Djurdjevic, 29 de junio de 1997.
«Slavko Dokmanovic, el antiguo alcalde serbio de Vukovar, invitado a una reunión por Jacques Klein, jefe de UNTAES (una Agencia de las Naciones Unidas que vigila esta región poblada predominantemente por serbios), que fue engañado, secuestrado por 20 soldados enmascarados y enviado a La Haya hace un año, se ha suicidado en su celda de la prisión el 29 de junio, un año después de haber sido secuestrado. Sólo entonces supimos que el sospechoso había sido procesado por el Tribunal de pacotilla de las Naciones Unidas el 26 de marzo de 1996. Según la agencia Associated Press, la acusación de Dokmanovic se publicó en secreto [¿Han oído hablar alguna vez de acusaciones secretas?]. No se conocían detalles de los cargos contra Dokmanovic. Incluso The New York Times admitió en un editorial del 30 de junio que “los detalles de la acusación contra el señor Dokmanovic son escasos. Su muerte parece haber sido recibida casi con alivio por algunos funcionarios del Tribunal de Crímenes de Guerra. “Ahora no habrá veredicto y el caso se da por terminado”, indicó Christian Chartier, portavoz del Tribunal, a The New York Times. El sospechoso no tenía ni idea de que era sospechoso. Fue invitado por el funcionario de Naciones Unidas de mayor rango en la región a una reunión con quien, en realidad, es el jefe de una fuerza de ocupación extranjera en este país. Unos pistoleros enmascarados secuestran al sospechoso y lo sacan del país, cuyas leyes prohíben expresamente las extradiciones de sus ciudadanos a la jurisdicción de potencias extranjeras.»

En enero de 1997, según el boletín de Truth in Media Global Watch del 1 de julio de 1998, el doctor Nikola Koljevic, «vicepresidente de la República serbia de Bosnia y uno de los principales negociadores serbios en Dayton, también se suicidó». En febrero de 1996, uno de los principales funcionarios militares serbios que aún no había sido procesado, el general Djordje Djukic, fue «igualmente secuestrado y conducido a La Haya, donde fue retenido ilegalmente sin cargos. Murió en abril de 1996, de cáncer», según informa Djurdjevic en la misma fuente de noticias. Ni Dokmanovic, ni el general Djukic, ni el doctor Koljevic aparecían en la lista de personas procesadas por el Tribunal de Crímenes de Guerra. Sin embargo, ahora todos están muertos. Cuando los secuestros ilegales no lograron incitar a una guerra balcánica, entonces nuestras fuentes dentro del Grupo Bilderberg indicaron que la Élite estaba preparada para utilizar Kosovo como pretexto para iniciar una guerra. Primero, estaban las supuestas matanzas en Racak. Y después, las falsas negociaciones de paz en Rambouillet.

En busca de una excusa: William Walker entra en escena
El jefe de la KDOM, una operación secreta de la CIA cuya apariencia externa era supervisar la situación en Kosovo, según explica John Laughland en su artículo «La técnica de un golpe de Estado», era William Walker, miembro del CFR y «ex-embajador en El Salvador, cuyo gobierno, apoyado por Estados Unidos, estableció escuadrones de la muerte». En 1985, Walker era ayudante del subsecretario de Estado para América Central y un operador clave en los intentos de la Casa Blanca de Reagan para derrocar al gobierno nicaragüense. El teniente coronel Olíver North, asignado al personal del Consejo Nacional de Seguridad a comienzos de 1981 y despedido el 25 de noviembre de 1986, era el funcionario de la Administración Reagan con mayor implicancia en la ayuda secreta a los contras gracias a los beneficios de la venta de armas a Irán.

Fue Walker quien «descubrió» la «masacre» en el pueblo de Racak en enero de 1999, el acontecimiento que se usó como pretexto para comenzar el proceso que condujo al bombardeo iniciado el 24 de marzo. Medios de comunicación como The New York Times y The Washington Post, conociendo perfectamente el pasado criminal de Walker, tomaron sus afirmaciones como verdades absolutas, sin cuestionarlas en lo más mínimo. De hecho, la falta de interés de los medios en llegar al fondo del asunto no es nueva, y no debería sorprender a nadie, especialmente después de todo lo que el lector ha ido viendo en las páginas de este libro y lo que revelé en La verdadera historia del Club Bilderberg.

El editorial de The New York Times del 20 de enero observó que «la matanza» de Racak había seguido «un modelo bien establecido: guerrilleros albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo matan a uno o dos policías serbios. Las fuerzas serbias toman represalias aniquilando un pueblo. Esta vez mataron a más de 40 personas de etnia albanesa, incluyendo a muchos ancianos y a un niño». El 15 de enero de 1999, después de una operación militar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas Yugoslavas contra un puesto del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) en Racak, los líderes del ELK condujeron a los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a una zanja donde se apilaban 45 cuerpos. Sin esperar el inicio de una investigación, Estados Unidos, mediante el embajador William Walker, anunció inmediatamente que los serbios habían realizado una matanza de civiles albaneses desarmados en Kosovo. Sin embargo, aquel mismo día, en un artículo publicado Le Figaro, Renaud Girard, un periodista que prácticamente ha cubierto casi todas las guerras de desintegración yugoslavas, afirmaba que había «muchos motivos para creer que la evaluación de Walker sobre la situación se había hecho con excesiva prisa». Según sostiene el autor, «la escena de cadáveres albaneses en traje civil alineados en una zanja que sobresaltaría al mundo entero no fue descubierta hasta la mañana siguiente, alrededor de las nueve [...]. En ese momento, el pueblo fue invadido de nuevo por soldados armados [ELK], quienes condujeron a los visitantes extranjeros, en cuanto llegaron, hacia el sitio de la supuesta matanza. Alrededor del mediodía, llegó William Walker en persona y expresó su indignación».”
Lo que hace que esta versión de los acontecimientos resulte difícil de creer es que las imágenes de televisión tomadas durante la batalla del Racak «contradicen radicalmente esa versión. De hecho, la policía entró en un pueblo vacío por la mañana […]. El tiroteo era intenso, puesto que se disparaban desde trincheras [del ELK] excavadas en la ladera. La lucha se intensificaba bruscamente en las colinas que hay sobre el pueblo». El periodista William Norman Grigg, en un artículo publicado en The New American el 15 de marzo de 1999, informa que «más que un ataque despiadado sobre aldeanos desvalidos, la película sin editar representa un tiroteo entre la policía y los guerrilleros del ELK asediados, en que éstos últimos se llevaban de lejos la peor parte». Para complicar aún más la versión «oficial», está el hecho de que «los periodistas
encontraron muy pocos cartuchos alrededor de la zanja donde supuestamente ocurrió la matanza».

Documentos secretos internos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania
Querido lector, los documentos que estás a punto de leer tienden a mostrar que frenar el genocidio no fue la razón por la cual el gobierno alemán, y por tanto la OTAN, y por tanto el Bilderberg, intervinieron en Kosovo. El genocidio (como se define en la legislación alemana e internacional) en Kosovo no precedió al bombardeo de la OTAN, no al menos desde principios de 1998 hasta marzo de 1999. Los extractos de estos documentos oficiales han sido obtenidos por la IALANA (Asociación Internacional de Abogados contra las Armas Nucleares) y traducidos por Eric Canepa, del Foro Brecht, a finales de abril de 1999. Los textos usados aquí fueron publicados en el periódico alemán Junge Welt el 24 de abril de 1999. Según las fuentes de Eric Canepa, «ésta es una reproducción completa de los documentos tal y como aparecieron en los medios de comunicación alemanes en el momento de escribir esto».

II Informe de Inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores, 12 de enero de 1999, al Tribunal Administrativo de Trier (Referencia Az: 51451680/ 32 426):
«Incluso en Kosovo no es verificable una explícita persecución política unida a la identidad étnica albanesa. El este de Kosovo todavía no está implicado en un conflicto armado. La vida pública en ciudades como Pristina, Urosevac, Gnjilan, etc., durante todo el período del conflicto, ha proseguido de manera relativamente normal [...]. Las acciones de las Fuerzas de Seguridad no fueron dirigidas contra los albanokosovares como grupo étnicamente definido, sino contra el opositor militar y sus partidarios reales o presuntos.»
IV Opinión del Tribunal Administrativo bávaro, 29 de octubre de 1998 (Referencia Az: 22 BA 94.34252):
«Los informes de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores del 6 mayo, 8 de junio y 13 de julio de 1998 [...] no permiten llegar a la conclusión de que hay una persecución contra el grupo étnico de albaneses de Kosovo. Ni tan siquiera puede observarse con certeza suficiente una persecución de grupo regional, aplicada a todas las personas de etnia albanesa de una parte específica de
Kosovo. Las acciones violentas de los militares yugoslavos y de la policía desde febrero de 1998 estaban dirigidas contra las actividades separatistas y no son ninguna prueba de una persecución de todo el colectivo étnico albanés en Kosovo o en parte de la región. Lo que ocurría en las acciones violentas yugoslavas y en los excesos desde febrero de 1998 era una acción de fuerza selectiva contra el movimiento militar clandestino (sobre todo el ELK) y contra la gente en contacto inmediato con aquél en sus áreas de operación […]. Un programa estatal o una persecución contra todo el grupo étnico de albaneses no existe ahora ni ha existido antes.»

Conferencia de paz en Rambouillet
En febrero de 1999, para evitar ser arrasados por las bombas de las fuerzas infinitamente superiores de la OTAN, los serbios se vieron obligados a participar en unas negociaciones en Rambouillet, un distrito cercano a París. La Secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright, miembro del Bilderberg y del CFR, llevó adelante las negociaciones. «Los serbios no tenían más opción que aceptar el texto del acuerdo sin condiciones o verse arrastrados a una guerra contra la OTAN. La manera en que se llevaron las negociaciones hizo casi imposible evitar la última alternativa», escribe el periodista Bo Pellnas en la edición del 8 de febrero de 2004 del periódico sueco Dagens Nyheter.
Según lo afirmado en Rambouillet, Kosovo habría sido convertida en una colonia de la OTAN. Sin embargo, para asegurarse de que la guerra no podía evitarse, la delegación estadounidense agregó un secreto Anexo B en el último momento, según explica el periodista John Laughland en «La técnica de un golpe de Estado», cuya finalidad era exigir que «las fuerzas y el personal de la OTAN tuvieran acceso ilimitado a toda Yugoslavia, empleo sin trabas de sus aeropuertos, ferrocarriles, puertos, servicios de telecomunicación y radio, todo sin coste alguno y libre de responsabilidad ante las autoridades yugoslavas. La OTAN también tendría la opción de modificar para su propio beneficio las infraestructuras de toda Yugoslavia, que incluye caminos, puentes, túneles, edificios y sistemas de utilidad. En efecto, no solamente Kosovo, sino toda Yugoslavia debía estar sujeta a una extraterritorialidad equivalente a una absoluta ocupación colonial». El periodista John Pilger, por su parte, afirmaba lo siguiente:
«Esto exigía la ocupación militar de toda Yugoslavia, un país con amargos recuerdos de la ocupación nazi. Como declaró más tarde lord Gilbert, el ministro de Asuntos Exteriores británico, a un selecto Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes, el Anexo B se había incluido deliberadamente para provocar el rechazo.» El Estado soberano de Serbia, reconociendo totalmente las consecuencias de sus acciones, rechazó una oferta humillante.

Plan B: el ELK entra en escena

«El Ejército de Liberación de Kosovo, un grupo clandestino albanés, es, sin ninguna duda, un grupo terrorista», Agence France Presse, 23 de febrero de 1998. Declaraciones de Robert Gelbard, por entonces enviado especial de la Administración Clinton para Kosovo, antes de que el ELK se convirtiera en pieza política clave. Tal como dije anteriormente, después de la conferencia de 1996 del Bilderberg, partiendo prácticamente de la nada, el bien financiado Ejército de Liberación de Kosovo salió a la luz para crear «los elementos para una guerra balcánica de increíble crueldad y hostilidad despiadada». Mis predicciones, realizadas justo después de aquella reunión en King City, están totalmente respaldadas por los medios de comunicación estadounidenses y europeos más respetados. Todos han documentado que el Ejército de Liberación de Kosovo y sus patrocinadores albaneses son organizaciones criminales organizadas cuyo objetivo es controlar el tráfico de heroína desde Oriente Medio hacia Europa y Estados Unidos.

The Christian Science Monitor informó el 20 de octubre de 1994 que «perturbado por el conflicto yugoslavo, el tráfico de drogas en los Balcanes está volviendo con los barones de las drogas albaneses, quienes montan una nueva red de contrabando hacia Europa Occidental que evita las zonas de la península asoladas por la guerra, según afirman Naciones Unidas y diversos expertos en narcóticos [...]. Por ejemplo, sólo seis kilos de drogas duras fueron aprehendidos por la policía húngara en 1990, pero hacia agosto de este año [1994], la cifra anual era ya de 600 kilos». A su vez, la británica Jane’s Intelligence Review, una de las revistas de investigación más importantes del mundo, fue mucho más allá al predecir la crisis que estaba por venir en un artículo publicado el 1 de febrero de 1995 y titulado «El Medellín de los Balcanes». Los siguientes tres párrafos proceden de ese artículo, uno de los más aterradores que jamás he leído: «La región de Macedonia occidental, dominada por Albania, supone una parte enorme del cada vez menor PNB de Macedonia (FYROM). Esta situación ha reforzado el sentimiento antialbanés entre la mayoría étnica macedonia, especialmente dado que buena parte de esos ingresos se cree que proceden del narcoterrorismo albanés, así como del tráfico de armas y del contrabando desde y hacia Albania, Bulgaria y la provincia serbia de Kosovo. Aunque su extensión y su forma sigue siendo objeto de debate, este cada vez mayor poder económico albanés está convirtiendo a los Balcanes en un centro de criminalidad.» Antes transportada a Europa Occidental a través de la antigua Yugoslavia, la heroína procedente de Turquía, el Cáucaso y puntos más al este, cada vez más se desvía hacia Italia vía el mar Negro, Albania, Bulgaria y Macedonia. Este cambio ha reforzado a la mafia albanesa, que ahora se cree que controla el 70 % del mercado ilegal de heroína en Alemania y Suiza. Aliada con la poderosa mafia siciliana, sus socios albaneses se han beneficiado en gran medida de la presencia de un gran número de albanokosovares en países occidentales; solamente en Suiza hay cien mil residentes albaneses. Además de aportar una tapadera perfecta para los elementos criminales albaneses, esta diáspora es también una fuente útil de ingresos para los mafiosos.
»Si no se hace nada al respecto, este cada vez más potente narcoterrorismo albanés puede crear un síndrome de Colombia en el sur de los Balcanes, o llevar a un punto en que la mafia albanesa sea tan poderosa que pueda controlar a uno o más Estados de la región. A efectos prácticos, se trataría de Albania y de Macedonia, o de ambas naciones. Políticamente, se está llevando a cabo canalizando los beneficios en moneda extranjera del narcoterrorismo a los gobiernos y partidos políticos locales. En Albania, el gubernamental Partido Democrático (PD), dirigido por el presidente Sali Berisha, es sospechoso de tolerar tácitamente el narcotráfico o incluso de beneficiarse directamente de él con fines político-económicos, como la financiación de los partidos políticos y otros grupos secesionistas de Kosovo y Macedonia.»

Los motivos de la guerra: el ELK, Albania y el tráfico de drogas
El ELK, un grupo internacionalmente conocido como terrorista, está financiado en gran medida por el crimen organizado albanés, en particular por el tráfico de heroína, y también se asocia con una ruta de contrabando de drogas que va desde Turquía a Europa a través de los Balcanes.
Michael Levine, un agente secreto que fue varias veces condecorado y que trabajaba para la Agencia de Lucha contra el Tráfico de Drogas Estadounidense (DEA) y autor de los reveladores libros Deep Cover y The Big White Lie, declaró a The New American que «Interpol, Europol y prácticamente cada servicio de inteligencia europeo o agencia de lucha contra el tráfico de drogas tienen archivos abiertos sobre traficantes de droga que conducen hacia el ELK y hacia grupos albaneses en este país [Estados Unidos]». Lo que Michael Levine no podía saber es que el tráfico de drogas albanés del ELK está controlado «desde arriba» por los mismos que eliminaron a Nixon y a Aldo Moro, que orquestaron la fracasada ruptura de Canadá y que iniciaron las guerras en Afganistán y en Kosovo.
Para comprender a la OTAN y, en consecuencia, la implicación del Bilderberg en Kosovo, hay que entender los principios que rigen el tráfico de drogas. La cantidad de dinero generada anualmente por el narcotráfico es probablemente uno de los secretos mejor guardados del mundo. Sin embargo, un experto en lavado de dinero que ostenta un alto cargo en la agencia del gobierno estadounidense encargada de vigilar las transacciones internacionales de capital me dijo una vez que «en números redondos debe tratarse de una suma de unos 590 mil millones de euros anuales libres de impuestos». De hecho, el dinero de las drogas «es hoy una parte esencial del sistema bancario y financiero internacional porque aporta el dinero líquido necesario para realizar los “pagos mensuales mínimos de las grandes acciones y de las burbujas de derivados y de inversiones en Estados Unidos y Gran Bretaña», escribe Michael C. Ruppert, ex agente de la LAPD que se especializó en el tráfico de heroína en su bestseller Crossing the Rubicon. En 2000, Le Monde Diplomatique estimó el total anual generado por el narcotráfico en unos 420 mil millones de euros.
Catherine Austin Fitts, editora adjunta de From The WiIderness, subsecretaria de Vivienda del gobierno de George Bush y ex directora de Warburg Dillon Read, afirma, basándose en su amplia experiencia en la banca de inversión de Wall Street, que esos 590.000 millones de euros generarían transacciones económicas seis veces mayores que ese valor para blanquear ese dinero, de modo que el impacto real del negocio de las drogas en las finanzas internacionales se convertiría en transacciones por valor de 3 billones y medio de euros.

El botín del Imperio
El valor de las acciones de las empresas que cotizan en Wall Street se basa en beneficios netos anuales. El sistema, conocido como «bonus a los beneficios», hace que éstos se reflejen en el valor de la empresa cotizada en bolsa multiplicados hasta por 30. Así, para empresas como Chase Manhattan Bank (propietarios de la cadena de televisión ABC), General Electric (NBC) o Brown Brothers Harriman (CBS), tener unos 10 millones de euros de beneficios netos adicionales derivados del tráfico de drogas le supondría un incremento neto en el valor de sus acciones en bolsa de hasta 300 millones de euros. Y puesto que estas empresas son propietarias de las principales cadenas de televisión de EE.UU., ¿es creíble que fueran a presentar noticias fiables sobre el tráfico de drogas y la implicación de la CIA en el comercio de estupefacientes cuando tales noticias perjudicarían su cotización en bolsa? Es, por decirlo suavemente, muy improbable.
Otra de las cosas que muchas veces han sido pasadas por alto sobre el lucrativo negocio del narcotráfico es la enorme cantidad de dinero que las empresas pueden amasar tomando dinero ilegal prestado de los narcotraficantes y narconaciones a un interés bajo y convirtiéndolo (lavándolo) en dinero limpio. Cuando 100.000 millones de dólares de dinero sucio se prestan al 5 % a una gran corporación, el dinero se convierte en legal y efectivo. «El negocio del narcotráfico tiene tanto poder porque está avalando las inversiones de las grandes empresas del mundo. Está avalando a los políticos. Ha hecho a los norteamericanos adictos a Wall Street mientras sus propios hijos mueren a causa de las drogas. Wall Street no puede permitirse que los grandes traficantes caigan. El Congreso no puede permitirse que los grandes traficantes caigan. Los presidentes y las finanzas de sus campañas no pueden permitirse que los grandes traficantes caigan. ¿Por qué? Porque nuestra economía oligárquica, controlada por el 1 % de la población, no puede permitirse el riesgo de que sea la competencia (ya sea empresarial o política) la que se aproveche del dinero de las drogas. Y por cada millón de dólares en que aumentan los beneficios, el valor de las acciones del 1 % que controla Wall Street aumenta entre veinte y treinta veces.»
Así pues, el obstáculo a una ruta más directa, rentable y eficiente desde Afganistán y Pakistán a través de Turquía hasta Europa era «un gobierno serbio/yugoslavo cohesionado que controlara los Balcanes [...]. La Administración Clinton se encargó de simplificar el camino de la heroína al destruir en 1998 a Serbia y Kosovo e instalar al ELK como una potencia regional. Eso abrió una ruta directa desde Afganistán hasta Europa Occidental. La lección esencial de la economía del narcotráfico era que, cultivando opio en Colombia y pasando de contrabando cocaína y heroína desde Colombia a Nueva York a través de la República Dominicana y Puerto Rico (una ruta totalmente directa), podían acortarse las rutas tradicionales de contrabando radicalmente. Eso reducía tanto los riesgos como los costes, aumentaba los beneficios y eliminaba a la competencia.»

Christian de Brie y Jean de Maillard, en un brillante artículo titulado «Crimen, la mayor libre empresa del mundo» y publicado en Le Monde Diplomatique en abril de 2000, describieron un «sistema operativo» tangible del flujo internacional de capitales de la droga. De Brie afirmó que «al permitir que el capital fluya sin controles desde un extremo del mundo al otro, la globalización y el abandono de la soberanía se han combinado para fomentar el crecimiento explosivo de un mercado financiero fuera de la ley. Es un sistema cohesionado, ligado a la expansión del capitalismo moderno y basado en la asociación de tres partes: gobiernos, empresas transnacionales y mafias. Los negocios son los negocios: el crimen financiero es primero y ante todo un mercado, boyante y estructurado, gobernado por la ley de la oferta y la demanda. La única forma en que el crimen organizado puede lavar los enormes beneficios de sus actividades es con la complicidad de las grandes empresas y una actitud de “laissez faire” de los políticos. Y las transnacionales necesitan el apoyo de los gobiernos y la neutralidad de las autoridades reguladoras para consolidar sus posiciones, incrementar sus beneficios, soportar y vencer a la competencia, conseguir el “trato del siglo” y financiar sus operaciones ilícitas. Los políticos están directamente implicados y su capacidad para intervenir está sujeta a los apoyos y los fondos que les mantienen en el poder. Este conflicto de intereses es una parte esencial de la economía mundial, es el aceite que mantiene engrasados los engranajes del capitalismo».

Podemos dibujar un paralelo sorprendente entre el Kosovo de hoy y otra tierra distante, que ocupó las mentes de los mandatarios mundiales de otro tiempo: la Corona Británica en lo más profundo del Imperio y las hazañas que cada niño inglés aprende sobre el nombre inmortal del paso de Khyber, entre Afganistán y Pakistán. Cientos de miles de páginas se han escrito sobre las aventuras del Ejército británico en tierra de nadie, combatiendo contra los habitantes del país, miembros de tribus locales, para proteger un pedazo de tierra insignificante que nadie en su sano juicio querría defender con su sangre. A no ser que hubiera una razón más siniestra para enviar a jóvenes oficiales a la muerte en tierras distantes. Lamentablemente, la humanidad no ha cambiado ni una pizca y la misma suciedad que les llevó a matar entonces es la misma razón por la cual millones siguen muriendo en tierras lejanas para beneficio de un pequeño y privilegiado grupo de mandatarios mundiales. ¿Por qué estaba estacionado el Ejército británico en el paso de Khyber? El vil comercio de opio, por supuesto; el denominado «Botín del Imperio», según se decía frívolamente en los círculos cultos y elegantes de la alta sociedad inglesa. Lo que Kipling se «olvidó» de contarnos son aquellas «hazañas del paso de Khyber», que escondían un enorme comercio de opio. Al igual que las tropas de la OTAN estaban estacionadas en la frontera entre la Federación Yugoslava y Albania para proteger los cargamentos de drogas, el Ejército británico estaba destacado en el paso de Khyber para impedir que las caravanas que llevaban opio sin tratar fueran asaltadas por los miembros de las tribus locales. ¿Sabía Clinton, el presidente
estadounidense, con información de la CIA al alcance de la mano, lo que ocurría? ¿Sabía la secretaria de Estado, Madeleine Albright, que los combatientes del ELK eran traficantes de droga y asesinos? ¿Sabía Javier Solana, el secretario general de la OTAN (y miembro del Bilderberg), lo que pasaba? ¿Sabía la familia real británica que allí, en una de las regiones más hostiles del mundo, había unos hombres que les costaban a la Corona mucho dinero en gastos? «Debían de saberlo, porque de otro modo ¿qué induciría a la Corona a mantener un ejército en esa región donde no había nada de valor excepto el lucrativo comercio de opio? Era muy caro mantener hombres armados en un país tan lejano. Su majestad debía haber preguntado por qué estaban esas unidades militares allí», se pregunta el doctor John Coleman en Conspirator’s Hierarchy: The Story of the Committee of 300.

(Continua aquí.)

viernes 19 de junio de 2009

¿Por qué los europeos creemos ser libres? La guerra contra nosotros continúa

Impresionante artículo. Hay que estar muy ciego para no ver quién o quiénes nos gobiernan y cuáles son sus objetivos.

La policía del pensamiento británica

Hal G. P. Colebatch 21 de abril 2009

Artículo traducido del diario The Australian

Gran Bretaña parece estar convirtiéndose en el primer estado moderno totalitario. Como profesor a tiempo parcial de ciencia política y leyes internacionales, no uso el término totalitario alegremente.

No hay campos de concentración ni gulags pero hay policía del pensamiento con poderes sin precedentes para dictar la forma de pensar y olfatear la herejía, y pueden haber duros castigos para los disidentes.

Nikolai Bukharin decía que una de las tareas principales de la Revolución Bolchevique era la de "alterar la psicología de la gente". Gran Bretaña no es bolchevique, pero hay una campaña para modificar la psicología del pueblo y crear el nuevo Homo britannicus, y esta campaña discurre sin disimulo alguno.

El Gobierno quiere introducir leyes que criminalicen los chistes políticamente incorrectos, con una pena máxima de hasta siete años de prisión. La Casa de los Lores trató de introducir una enmienda favorable a la libertad de expresión, pero el Secretario de Justicia Jack Straw logró derrotarla. Fue Straw quien previamente abogó por una redefinición de lo que significaba ser Inglés y sugirió que "el equipaje global del Imperio" estaba unido a la violencia en el fútbol de "racistas y xenófobos varones blancos". También dijo que los ingleses eran "propensos a la violencia" y eso se usó para subyugar a Irlanda, Escocia y Gales, y que los ingleses como raza eran "potencialmente muy agresivos".

En los últimos 10 años he recogido informes de muchos casos de castigos draconianos, que incluyen el arresto y procesamiento de niños, por crímenes del pensamiento y delitos contra la corrección política.

El presidente del Countryside Restoration Trust y columnista Robin Page dijo en una manifestación contra las leyes gubernamentales contra la caza en Gloucestershire en 2002: "Si eres musulmana, negra, lesbiana, vegetariana, buscadora de asilo, tienes solo una pierna y eres camionera, quiero los mismos derechos que tú." Page fue arrestado, y después de cuatro meses recibió una carta que decía que no se presentarían cargos de momento, pero que: "si nos llegan más pruebas en la que usted se vea envuelto, actuaremos contra usted." Le costó cinco años limpiar su nombre.

Page al menos era un adulto. En septiembre del 2006, una chica de 14 años, Codie Stott, le pidió a un profesor si se podía sentar con otro grupo para hacer un trabajo de ciencias pues las chicas de su grupo solo hablaban en urdu. La primera respuesta del profesor fue, según Stott, gritarle: "¡Eso es racismo, vas a ser detenida por la policía!" Contrariada y aterrada, la chica salió fuera para calmarse. El profesor llamó a la policía y unos días después, cuando todo parecía olvidado, fue arrestada y llevada a una comisaría de policía, donde le tomaron las huellas digitales y la fotografiaron. Según su madre, fue encerrada en una celda durante 3 1/2 horas. Fue interrogada por la sospecha de haber cometido un delito racista contra el orden público y posteriormente liberada sin cargos. La escuela investigó las acciones que podía iniciar, no contra el profesor, sino contra Stott. El director Anthony Edkins dijo: "Se ha hecho una acusación seria sobre una observación motivada por el racismo. Nosotros queremos asesgurarnos de que haya una actitud tolerante hacia los alumnos de todas las etnias y no toleraremos el racismo en ninguna de sus formas."

Un niño de 10 años fue arrestado y llevado ante el juez, por llamar a otro niño de 11 años "Paki" y "bin Laden" durante una discusión en el patio de recreo en una escuela primaria (el otro niño le había llamado mofeta y Teletubby). Cuando el caso llegó al Tribunal le había costado a los contribuyentes 25.000 libras. El acusado estaba tan angustiado que había dejado de ir a la escuela. El juez, Jonathan Finestein, dijo: "¿Hemos llegado al punto de procesar a niños de 10 años a causa de la corrección política? Hay crímenes mayores ahí fuera y la Policía no se molesta en perseguirlos. Esto es un disparate."

Finestein fue atacado ferozmente por los líderes de los sindicatos de profesores, como en aquellos juicios de caza de brujas, en los que cualquiera que hablara a favor de un acusado o señalara defectos en el procedimiento, era inmediatamente señalado como bruja(o) y era candidata(o) a ser quemada(o).

La policía contra los crímenes motivados por el odio investigaron a Basil Brush, un muñeco con forma de zorra de un programa de televisión para niños, que había hecho un chiste sobre gitanos. La BBC dijo que Brush se había comportado inapropiadamente y aseguró a la policía que el episodio sería prohibido.

La policía advirtió a un obispo por no haber hecho suficiente para "celebrar la diversidad", parece que a la policía se la ha habilitado para imponerla. Un hogar cristiano para clérigos retirados y trabajadores religiosos perdió una subvención porque no reveló a la administración cuantos de sus residentes eran homosexuales. Que nunca lo huberan preguntado lo tomaron como evidencia de homofobia.

Sin embargo, el año pasado en una escuela, los padres musulmanes objetaron que a sus hijos se les diera libros que defendían el matrimonio entre personas del mismo sexo y que pudieran adoptar, y sus deseos fueron respetados y los libros retirados. Este año, en otra escuela, padres musulmanes y cristianos objetaron el mismo tipo de material pero sus objeciones han sido ignoradas y han sido amenazados con ser procesados si sacaban de la escuela a sus hijos.

Ha habido innumerables casos en los últimos meses de gente en escuelas, hospitales y otras instituciones que han perdido sus empleos por escrúpulos religiosos, a menudo, como en la antigua Alemania Oriental, no por hablar alto en público sino por hacerlo en conversaciones privadas, y ser posteriormente denunciado ante las autoridades. El crimen de una enfermera fue ofrecer rezar por un paciente, quien no se quejó, pero se lo mencionó a otra enfermera. Una recepcionista de una escuela primaria, Jennie Cain, cuya hija de cinco años fue amonestada por hablar de Jesús en clase, se enfrenta a ser despedida por buscar apoyo en su iglesia. Un email privado que ella envió a otros miembros de su iglesia pidiéndoles que oraran cayó en las manos de las autoridades de la escuela.

La permisividad así como el draconianismo pueden usarse para destruir los valores y las normas socialmente aceptadas. La Royal Navy, por ejemplo, ha instalado una capilla satanista en un barco de guerra para acomodarse a las inclinacionaciones de un miembro satanista de la tripulación. "¿Qué habría dicho de eso Nelson?". También se suministra parafernalia satanista a presos que la piden.

Esta campaña parece venir de organismos no elegidos democráticamente o de aparatos cuasi-gubernamentales que controlan varias instituciones, que no rinden cuentas a los electores, no proceden directamente del Gobierno, aunque el Gobierno claramente las apoya.

Cualquiera de estos incidentes podría ser rechazado como una aberración, pero tomados en su conjunto - y solo he mencionado una pequeña muestra -casi cada día se informa de casos similares - dibujan un cuadro muy claro.

El libro de Hal G. P. Colebatch, Blair's Britain, fue elegido como libro del año por el The Spectator en 1999.

Leed también este artículo. Voy a hacer una breve transcripción libre.

En la Europa Oriental, los partidos nacionalistas, tales como Jobbik en Hungría y el PRM en Rumanía, están contentos tras conseguir dos escaños en el Parlamento europeo. Sus electores están descubriendo finalmente que la respuesta al control mental comunista no pasa por los valores occidentales. A diferencia de los europeos occidentales, los votantes de Eslovaquia, Hungría y Rumanía están menos limitados por los cánones de la sensibilidad étnica que la prensa occidental ha conseguido inculcarnos. Muchos de ellos quieren conservar sus paises racial y culturalmente homogéneos y parecen haber tenido ya bastante del parloteo occidental sobre los milagros del mercado libre.

Krisztina Morvai, una atractiva abogada nacionalista cristiana y líder del partido húngaro Jobbik, no dudó en responder a un comentario de un "orgulloso judío húngaro" que la acusaba de fomentar el odio y pedía que fuera vetada en la política:

Estaría muy contenta si aquellos que se autodenominan orgullosos judíos húngaros jugaran en su tiempo libre con sus pequeños penes circuncidados, en lugar de desacreditarme. Tu gente está acostumbrada a ver que mi gente se levante y se adapte a vosotros cada vez que os pegáis un pedo. Esto ya se acabó. Hemos levantado nuestras cabezas y no volveremos a tolerar vuestro terror. Reconquistaremos nuestro propio país.

Krisztina Morvai, parlamentaria europea por el Jobbik

El terror comunista en la Hungría de después de la II Guerra Mundial, cuyo líder era un judío comunista, Mátyás Rosenfeld aka Rákosi, aún se conserva demasiado fresco en la memoria colectiva del pueblo húngaro, lo que hace que el país sea menos susceptible a ser intimidado por lo políticamente correcto, que se ha convertido en una marca registrada de Europa Occidental.

Mátyás Rosenfeld aka Rákosi: el “asesino calvo”

La siguiente descripción da una visión de la percepción pública sobre los judíos en la Hungría de esos tiempos:

Al principio de 1953, pero en aumento desde el discurso secreto de Khrushchev, algunos comunistas húngaros decían que el ambiente en Hungría era cada vez más antisemítico, y que era necesario que algún no-judío reemplazara a Rákosi (más tarde Gerő). La población húngara odiaba a los cuatro líderes comunistas que dominaban la Hungría de la postguerra, quienes curiosamente eran judíos: Mátyás Rákosi (Róth), Mihály Farkas (Wolf ), József Révai (Lederer), y Ernő Gerő (Singer). Durante una reunón en junio de 1953 en Moscú, Beria burlonamente se refirió a Rákosi como “rey judío.” Según un telegrama escrito durante su visita a Budapest en junio, Suslov también consideró que tantos judíos en los más altos cargos era un problema real. [Vladimir] Kryuchkov también informó de ello como de un problema .... [János Kádár le dijo a [Yuri] Andropov que solo durante el liderazgo arbitrario de Rákosi ser judío fue asociado con el régimen, implicando que una vez que Rákosi fuera cesado, el antisemitismo se disiparía.

miércoles 17 de junio de 2009

Daniel Estulin: Los secretos del Club Bilderberg (II)

Viene de aquí.

Conozco el secreto para hacer que el norteamericano medio crea lo que yo quiera. Me basta con controlar la televisión… Pones algo en televisión y se convierte en real. Si el mundo de afuera de la tele contradice las imágenes, la gente empieza a intentar cambiar el mundo para que se parezca a lo que ve por la televisión…

HAL BECKER,
Features Group, entrevista concedida en 1981

No debería sorprendernos que durante los últimos cuarenta años el principal medio de lavado de cerebro haya sido una tecnología de imágenes en movimiento y grabación de sonido (televisión, películas, música grabada) capaz de cambiar nuestro propio concepto de verdad. En 1956, un hombre llamado Theodor Adorno, que luego sería el autor de la mayoría de las canciones de los Beatles, en Television and the Patterns of Mass Culture (La televisión y las pautas de la cultura de masas), explicó que la «televisión es un medio de condicionamiento y control psicológico como nunca se ha soñado». Para Adorno y sus colaboradores, escribe Harley Schlanger, la «televisión suponía un medio ideal para crear una cultura homogénea, una cultura de masas, a través de la cual se pudiera controlar y conformar la opinión pública de modo que todo el mundo en el país acabara pensando lo mismo»

Probablemente, este sea uno de los «descubrimientos» más sorprendentes de este capítulo. Tuve la suerte de ver la correspondencia privada entre EMI y Adorno, que me fue facilitada por un alto directivo de la empresa con contactos con el Servicio Secreto. Más aún, Adorno, uno de los principales filósofos de la Escuela de Frankfurt y autor de Introducción a la sociología de la música, cuyo objetivo era, como explica el autor, «programar una cultura musical de masas como una forma de control social masivo», un proyecto en el que también participó de forma activa el Instituto Tavistock. Su primer proyecto conjunto era el «Proyecto de la Investigación de la radio», cuyo objetivo era el análisis del impacto de un medio de comunicación de masas (la radio) en la cultura. Más aún, como decíamos, se tiene constancia de que Adorno dijo: «En la música no se piensa que uno pueda componer hoy mejor que Mozart o Beethoven, pero se debe componer atonalmente, pues el atonalismo es enfermo y la enfermedad, dialécticamente, es al mismo tiempo la cura… La extraordinaria reacción de protesta con la que la música se encuentra en
nuestra sociedad actual […] parece sugerir que la disfunción dialéctica de esta música ya puede sentirse negativamente como “destrucción”.» «El avance más importante de la Escuela de Frankfurt –escribe M. Minnicino– consiste en comprender que sus monstruosas teorías podrían convertirse en las dominantes de la cultura, como resultado de los cambios en la sociedad producidos por lo que Benjamín llamó “la edad de la reproducción mecánica del arte”.» (Harley Schlanger, Who owns your culture?, Fidelio, vol XII, nº 1, verano de 2003)

«La manipulación inteligente y consciente de los hábitos y opiniones organizadas de las masas es un elemento importante en una sociedad democrática. Aquellos que saben manipular este mecanismo oculto [es decir, la televisión y la publicidad y, como consecuencia directa, la opinión pública] de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el que realmente manda en nuestro país.» Así empieza Propaganda, una descarada apología de un Gobierno Mundial Único que en 1928 publicó Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, y en la que también afirma lo siguiente: «Conforme la civilización se vuelve más compleja, y conforme la necesidad de un gobierno invisible se hace más patente, se han inventado y desarrollado medios capaces de reglamentar la opinión pública.»

Una vez que los controladores –científicos sociales en las principales instituciones de lavado de cerebro del mundo– comprendieron que el ciudadano no tiende tanto a comprar ideas como a adquirir psicológicamente un ideal inalcanzable, en seguida tuvieron a su disposición las herramientas necesarias para cambiar el perfil moral y la conciencia de la sociedad (lo que los freudianos denominan «superyó»). Para la gente del CFR (Council on Foreign Relations) y para los bilderbergers, controlar la mente de las personas era una cuestión clave.

Con la llegada de la televisión y la manera de utilizarla para seducir a los televidentes, los viejos valores de la sociedad se desvanecieron. Algo nuevo, turbio e indefinido empezó a emerger de las tinieblas porque los ejecutivos se dieron cuenta de que una conciencia «posmoderna» para propósitos de consumo de masas se expresa mejor sin tener «ningún punto de vista único, ninguna filosofía, sino sólo una negación de la razón como aspecto a favor de la expresión de deseos, fantasías y ansiedades». Debería de ser obvio para cualquiera que reflexione un poco que la «cultura popular» no es espontánea, sino que está controlada por las grandes corporaciones y fabricada por sus principales think tanks, por fundaciones y organizaciones relacionadas con los bilderbergers, el CFR y el Instituto Tavistock, que, como demostraré más allá de toda duda en este capítulo, son los responsables de la música, de la TV, de las películas, los libros, la moda, etc.

Para conseguir su objetivo, la élite de Bilderberg y sus científicos sociales del Tavistock se dieron cuenta de que necesitaban centrarse en las percepciones de la generación joven para «provocar un cambio general de paradigma que abarcase a varias generaciones o, lo que es lo mismo, para cambiar el conjunto de creencias y valores que gobiernan la sociedad». El espectador, pues, resultó ser una víctima inconsciente del lavado de cerebro.

En dos libros pioneros, escritos a mediados de la década de 1970, Eric Trist –uno de los fundadores del Tavistock y uno de sus agentes, que residió en Estados Unidos hasta su muerte en 1993– y Frederick Emery –un científico social clave en el desarrollo de organizaciones por el aporte teórico sobre el diseño de estructuras participativas de trabajo como equipos que se autogestionan– informaron sobre el sobrecogedor efecto que veinte años de televisión habían tenido en la sociedad norteamericana. «Trist y Emery expusieron que el proceso de ver televisión era en sí mismo un mecanismo de lavado de cerebro. Citaron estudios previos que demostraban que, fuera cual fuese el contenido, el visionado de televisión desactiva los poderes cognitivos de la mente y logra un “efecto similar al de un narcótico” en el sistema nervioso central, convirtiendo al espectador habitual en un sujeto sugestionable y manipulable; además, descubrieron que estos zombis con el cerebro lavado negarían histéricamente que les pasase nada o siquiera que tales manipulaciones de su “pensamiento” fueran posibles.»

Su propuesta era tajante. Afirmaban que todos los «nodos internacionales del aparato de lavado de cerebro del Instituto fueron desplegados con el propósito principal de consolidar el cambio de paradigma hacia un orden mundial post industrial»

Como he explicado detalladamente en mi primer libro sobre los bilderbergers, La verdadera historia del Club Bilderberg, uno de sus más preciados objetivos es la sociedad postindustrial de crecimiento cero. El objetivo de Bilderberg, afirmó Trist, era hacer que ese cambio fuera irreversible. Trist, al igual que sir Alexander King principal asesor político sobre ciencia y educación de la familia real británica y del príncipe Felipe de Inglaterra, propugna, de una manera acorde con el modelo de Tavistock, una «campaña de reeducación de masas para quebrar los últimos vestigios de resistencia nacional, especialmente dentro de Estados Unidos, a este nuevo único orden mundial».

En 1989, cuenta L. Wolfe, «sirviéndose de la Case Western Reserve University como tapadera, por iniciativa de Trist, el Tavistock celebró una reunión de brainstorming sobre cómo procurar un fascismo internacional sin Estados, un nuevo orden mundial de la información global». Una de las iniciativas que surgió de esta sesión fue la necesidad de que los medios de comunicación de masas apoyaran el proyecto. En un informe de 1991, publicado por el maltusiano Club de Roma y titulado «La primera revolución global», sir Alexander King afirmó que «los nuevos avances en la tecnología de la comunicación ampliarán en gran medida el poder de los medios… [que se convertirán así] en el agente del cambio» en la lucha por establecer un orden «único» que «trascenderá y erradicará el concepto de Estado nación». La idea de Estado nación surgió en el siglo XV gracias al Consejo de Florencia y estaba basado en el bienestar general del hombre, el concepto de una constitución y el concepto del derecho natural, que se basa, a su vez, en el hecho de que el hombre es distinto a cualquier otro animal. Estas ideas fueron plasmadas en expresiones y formas concretas primero en Francia bajo el reinado de Luís XI y luego en Inglaterra bajo el reinado de Enrique VII. Para el Nuevo Orden Mundial y sus cohortes, la idea fundamental es igualar al hombre con el animal, es decir, degradarlo. Ese ha sido uno de los principales objetivos políticos del Bilderberg, del CFR, el Tavistock y el Club de Roma.

Sin embargo, esta conspiración nunca podría haber sido ni de lejos tan efectiva si no se hubiera producido una estrecha cooperación entre lo que creaban las instituciones bajo el control de los bilderbergers y lo que luego se convertía en política gubernamental o pública. El «pegamento» que une toda esa operación, y que la hace parecer legítima a los ojos del público, son los encuestadores y el gigantesco engaño que han perpetrado durante los últimos cincuenta años. Las compañías de demoscopia son las responsables de hacer que la opinión pública tome la forma que le conviene a los bilderbergers. La mayoría de las encuestas que aparecen en grandes emporios de comunicación como CBS, NBC, ABC, CNN, Fox, los periódicos The New York Times, The Washington Post, The Financial Times, The Wall Street Journal, las revistas Time o Newsweek (todos ellos de propiedad Bilderberg) están, de hecho, coordinadas por el National Opinion Center donde, por mucho que sorprenda a la mayoría de las personas, se desarrolló un perfil psicológico para todas y cada una de las naciones de la Tierra.

Dos de los medios más importantes al servicio de Bilderberg son el Gallup una encuestadora de opinión bautizada en honor de su inventor, el estadístico norteamericano George Gallup, que suelen usar los grandes medios de masas para, supuestamente, representar la opinión pública y la encuestadora Yankelovich, Shelley y White. Daniel Yankelovich se inspiró en el Trend Report, de David Naisbett, un libro que fue encargado por el Club de Roma, uno de los brazos de la política exterior de Bilderberg y entre cuyos miembros se encuentran Mijail Gorbachov, los reyes de España, la reina Beatriz de Holanda, el príncipe de Bélgica y Juan Luis Cebrián, del grupo Prisa. «Fue ese enorme aparato el que convirtió a la mayoría de norteamericanos, que no habían oído hablar jamás de Saddam Hussein y sólo sabían vagamente que Irak era un país que existía en algún lugar de Oriente Medio, en un pueblo que clamaba por la sangre de Saddam y por la exterminación de Irak como nación.»

Lo que la mayoría no comprende es que «mucho de lo que leemos en los periódicos o vemos en la televisión ha sido aprobado por las compañías de demoscopia», afirma el ex agente del MI6 John Coleman en Conspirators’ Hierarchy: The Store of the Comitee of 300 (La jerarquía del conspirador: La historia del comité de los 300). «Lo que vemos es lo que los encuestadores creen que debemos ver. A esto se le llama “creación de opinión pública”.» La idea que subyace a ese fragmento de condicionamiento social es la de descubrir hasta qué punto el público responde a directivas políticas fijadas por los bilderbergers. Se los denomina «grupos de población objetivo», y lo que miden las encuestadoras es «cuánta resistencia se genera a lo que aparece en las “noticias de la noche”», concluye Coleman en el mismo libro. Todo forma parte del complejo proceso de creación de opinión pública diseñado en el Tavistock y descrito en uno de sus manuales como el «mensaje que llega a los órganos sensoriales de las personas que deben ser influenciadas».

«Hoy la gente cree que está bien informada, pero no se da cuenta de que las opiniones que cree suyas son, de hecho, creadas en instituciones y por los think tank de Estados Unidos; ninguno de nosotros es libre para formar sus propias opiniones porque la información de la que disponemos nos la ofrecen los medios de comunicación y las encuestadoras.» Uno de esos think tank, por ejemplo, se llama Research Analysis Corporation, una organización ubicada en McLean, Virginia, Estados Unidos. Creada en 1948, los bilderbergers se apoderaron de ella en 1961, cuando pasó a formar parte del John Hopkins Institute. Ha trabajado en más de seiscientos proyectos, entre ellos el de la integración de las personas de color negro en el ejército, programas para el uso táctico de las armas nucleares y para el control de la población, además de algunos estudios tan ingeniosamente titulados como Análisis de las batallas terrestres de los años 1618-1905 y su aplicación al combate actual. Esta corporación está entrelazada con la Corporación Rand y muchas otras más. Rand es un notable think tank de la CIA interrelacionado con el Tavistock.

(...)
De hecho, los investigadores descubrieron (tras un período de prueba de seis meses) que menos del 10% de los sujetos estudiados distinguían entre el proceso lógico racional al observar un problema y la mera opinión particular sobre el problema. Desde entonces, los que se dedican a lavar el cerebro han aplicado el mismo principio a la guerra y a todo problema concebible de la sociedad en general. Piensen, por ejemplo, en las actuales campañas antitabaco, en el movimiento nacionalista catalán, en la Constitución Europea, en los problemas de inmigración en toda Europa, en las guerras de Afganistán e Irak, en el impulso independentista de Quebec, en la escasez de petróleo en Asia y sus repercusiones directas en el Estado de Bienestar de Europa. De hecho, en 1991, al igual que lo que sucedió en las primeras fases de la actual guerra de Irak, más del 87% de los norteamericanos apoyó inicialmente una guerra ilegal, genocida e inconstitucional. Y no se trata de un fenómeno local. Un porcentaje similarmente elevado de ciudadanos españoles, por ejemplo, votó a favor de la Constitución Europea a pesar de que las encuestas mostraban repetidamente que sólo una minúscula fracción de esa gente había leído el texto objeto de la votación.

Curiosamente, en el Tavistock, Trist y Emery desarrollaron una teoría de la «turbulencia social», un llamado «efecto de ablandamiento de conmociones de futuro», en el que la población sería ablandada a través de acontecimientos que llegasen a todos: escasez de energía, colapso económico y financiero, y ataques terroristas. «Si las “conmociones” se suceden rápidamente y su intensidad es cada vez mayor, es posible llevar a la sociedad entera a un estado de psicosis de masas», afirmaron Trist y Emery. Además, según ellos, «los individuos se sentirán “disociados”, pues, al tratar de huir del terror de la realidad emergente, se retirarán a un estado de negación, volcándose en los entretenimientos y diversiones populares, y siendo propensos a los estallidos de ira.»

(Continua aquí)